Sin resultados concluyentes terminó un peritaje considerado clave para dilucidar responsabilidades en la golpiza que derivó en la muerte de Cristóbal Miranda. Mientras los abogados de la familia anunciaron que solicitarán nuevas diligencias, la defensa de uno de los imputados afirmó que era previsible que el análisis del teléfono no arrojara información adicional.
En abril, el Ministerio Público encargó al OS9 de Carabineros en Temuco intentar recuperar desde un celular un video presuntamente eliminado, que mostraría con claridad la agresión sufrida por la víctima durante una celebración de fin de año en Espacio Marina.
Cuatro meses después de requerida la gestión, Remberto Valdés, abogado de los padres de Cristóbal Miranda, confirmó que no se halló la evidencia buscada y, ante ello, adelantó que pedirán un nuevo examen del equipo móvil.
En esa línea, el abogado Javier Ahumada, defensor de uno de los siete imputados, sostuvo que era conocido lo infructuoso que resultaría el peritaje solicitado.
Otro de los defensores, Marcelo Villena, señaló que no se opone a que se continúen decretando diligencias, ya que reafirmó la inocencia de su cliente.
Respecto de la ampliación de la querella contra Marco Bofi y su hijo, productores del evento donde ocurrió la violenta y mortal agresión, ambos señalaron mediante una declaración que los antecedentes expuestos en la acción legal son falsos e imprecisos.
Asimismo, adelantaron la interposición de una querella por injurias y calumnias en respuesta a la imputación por cuasidelito de homicidio.




