Todo está dispuesto para que este viernes se lleve a cabo la investidura del derechista Abelardo de la Espriella, quien asumirá la presidencia de Colombia por los próximos cuatro años. En paralelo, Gustavo Petro realizó su última salida de la Casa de Nariño, la residencia oficial.
El mandatario electo romperá con la costumbre al jurar en Cali en lugar de Bogotá, como dicta la tradición. Además, ofrecerá su primer mensaje como jefe de Estado ante efectivos del Ejército en un batallón de esa ciudad.
El acto iniciará con la sesión del Congreso, trasladada desde el Capitolio en Bogotá hasta la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali.
En ese escenario recibirá la banda presidencial, en una ceremonia encabezada por el presidente del Senado, Honorio Henríquez, del partido Centro Democrático.
Entre los asistentes figuran el presidente de Chile, José Antonio Kast; el rey Felipe VI de España; y los jefes de Estado de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Costa Rica, Laura Fernández; Panamá, José Raúl Mulino; República Dominicana, Luis Abinader; y Honduras, Nasry Asfura, entre otros.
Concluida la ceremonia, cuyos detalles no han sido divulgados, De la Espriella se dirigirá al Batallón Pichincha del Ejército para pronunciar un discurso ante las Fuerzas Militares.
Abogado y empresario, De la Espriella hizo de la descentralización uno de los ejes de su campaña. Busca convertir a Barranquilla en capital alterna y establecer a Cali y Medellín como sedes satélites de la Presidencia.
El saliente Gustavo Petro, por su parte, dejó por última vez la Casa de Nariño en un acto solemne que marcó el cierre de su cuatrienio.
“Hasta siempre. Libertad y vida. Siempre, siempre y siempre. Gracias por haberme acompañado, soldados, por haberme cuidado”, expresó Petro en las escalinatas del Palacio, tomado de la mano de su hija menor, Antonella.
“Creo que ustedes salen mejor que cuando yo entré. ¡Viva Colombia libre!”, añadió, antes de recibir un último homenaje militar en la Plaza de Armas.
Cabe recordar que esta transición tuvo otra particularidad: no se realizó un empalme formal, debido a los cruces de acusaciones entre De la Espriella y Petro.




