Jorge Messi, padre y exrepresentante de Lionel Messi, falleció recientemente tras luchar contra una dura enfermedad. Su presencia como referente para sus cuatro hijos fue decisiva desde los primeros pasos de Lionel en Grandoli y Newell’s Old Boys.
En una conversación concedida a Luzu TV antes del deceso, Lionel destacó las enseñanzas que recibió de su padre: el respeto, la cultura del esfuerzo y la humildad. “Mi viejo trabajaba todo el día, salía de madrugada y volvía a la noche. Cuando llegaba, lo primero era llevarme a entrenar o acompañarme a un partido. Veía que todo su sacrificio era para que a nosotros no nos faltara nada”, dijo.
El rol clave del padre de Messi en su carrera
En un momento determinante para el futuro del astro, Jorge tomó una decisión que marcaría un antes y un después: acompañó a su hijo a Barcelona ante la imposibilidad de costear en Argentina el tratamiento con hormonas de crecimiento que necesitaba. Ese paso cambió el destino de la familia y, a la postre, el del fútbol: Lionel llegó a La Masía siendo un niño y con el tiempo se transformó en leyenda del Barcelona, campeón mundial con Argentina y uno de los mejores de la historia.
Representante legal, administrador y principal consejero
Con Messi afianzado en el Barcelona, Jorge asumió como su agente. Estuvo a su lado en la compleja salida del club en 2021 y fue parte de las tratativas que desembocaron en su paso por París Saint-Germain y, más tarde, por Inter Miami. Su influencia trascendió los acuerdos contractuales: fue padre, guía y sostén emocional en un trayecto que partió en Rosario y culminó en la élite del fútbol mundial.
El emotivo momento de Messi en la cita planetaria
Tras anotar el 3-0 ante Argelia en el estreno de la Copa del Mundo 2026, el capitán argentino se quebró al celebrar. Luego del encuentro, aclaró que la emoción no respondía solo a lo deportivo: “Una cuestión totalmente ajena a lo deportivo. Pasé unos días difíciles”, dijo, en alusión al delicado estado de salud de su padre. La historia de Jorge también es la de una apuesta temprana por el porvenir de su hijo, al que con 13 años respaldó y acompañó en el inicio de una carrera extraordinaria.




