El fútbol mexicano estaría ante una posible reconfiguración histórica: la Federación Mexicana de Futbol (FMF) habría recibido de Gianni Infantino una propuesta para dejar la Concacaf y gestionar su ingreso a la Conmebol.
La información, divulgada por el periodista Martín del Palacio, se enmarca en una jugada política dentro de la FIFA. De acuerdo con esa versión, el presidente del organismo mundial respaldaría el cambio de confederación si México asegura su voto en la próxima elección presidencial de la entidad con sede en Suiza.
Este escenario vuelve a colocar a la FMF en el foco de las tensiones que rodean a Infantino. Para el dirigente suizo, el apoyo de México tendría un valor estratégico en su intento por conservar la presidencia en medio de una creciente resistencia a su gestión.
EXCLUSIVA de @martindelp: la FMF se irá a la Conmebol… si Infantino gana el juego de tronos en la FIFA.
Esa promesa es la razón del apoyo mexicano al cuestionado presidente. pic.twitter.com/zoy7tomSdu
— #DesdeElVAR (@desdeelvarpod) August 10, 2026
El eventual salto de Concacaf a Conmebol no depende exclusivamente de la FMF: requeriría múltiples avales y la aprobación formal de las instancias correspondientes.
Pese a ello, en México la opción podría ganar tracción por sus potenciales réditos deportivos. Según la versión divulgada, solo sería factible si Infantino mantiene el control de la FIFA.
La propuesta también exhibe un enfriamiento en la relación entre la FMF y la Concacaf. Mientras México habría mostrado apertura hacia el proyecto del presidente suizo, la confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe se habría alineado con UEFA y la AFC para objetar los planes de Infantino de modificar la organización y gestión de los Mundiales a partir de 2030.
En lo estrictamente futbolístico, la mudanza abriría un horizonte desafiante para el Tri: enfrentarse con mayor regularidad a Argentina, Brasil, Uruguay y Colombia elevaría la vara competitiva y expondría a los jugadores mexicanos a rivales de élite del continente.
Para los clubes, volver a competir en la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana ofrecería un nivel de exigencia más alto, con el potencial de fortalecer al balompié mexicano en el ámbito internacional.
No obstante, los posibles avances deportivos vendrían acompañados de retos considerables. El principal es logístico: los viajes entre México y Sudamérica serían más extensos, con impacto en la carga física de los futbolistas y en los costos operativos para selecciones y equipos.
A ello se sumaría la necesidad de reordenar calendarios para armonizar los torneos de Conmebol con los compromisos internos de la FMF y de los clubes mexicanos.
En el plano comercial surge otro obstáculo: Estados Unidos. Ese mercado es clave para la selección mexicana, que suele disputar amistosos en estadios repletos gracias a la amplia comunidad de aficionados. Un cambio de confederación obligaría a la FMF a revisar contratos de patrocinio y acuerdos comerciales, así como la planificación de partidos y concentraciones.




