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Chile
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La salida de Evelyn Brintrup de la Secretaría Regional Ministerial de Salud de Los Lagos no solo quedó marcada por las denuncias por Ley Karin y la controversia por la promoción de una quesería que posteriormente coincidió con sanciones a una empresa competidora.
A esos antecedentes ahora se suma un nuevo flanco que hasta ahora no había trascendido: una denuncia presentada ante la Contraloría Regional de Los Lagos que solicita la instrucción de un sumario administrativo por presuntas infracciones a normas de bioseguridad, probidad administrativa y trazabilidad del Registro Nacional de Inmunizaciones (RNI).
El escrito, ingresado bajo reserva por una funcionaria de la propia Seremi, sostiene que la entonces autoridad sanitaria habría protagonizado un procedimiento de vacunación difundido por las redes sociales institucionales, incurriendo —según la denunciante— en actuaciones que vulnerarían protocolos obligatorios para la administración de vacunas y las normas que la propia institución está llamada a fiscalizar.
La denuncia se conoce apenas un día después de que el Ministerio de Salud solicitara la renuncia de Brintrup, quien enfrentaba múltiples denuncias por Ley Karin y un creciente conflicto interno en la repartición. A ello se había agregado el episodio revelado por Radio Bio Bio de Puerto Montt, donde la exautoridad promocionó en su cuenta personal de Instagram los productos de la empresa Futurocoop, calificándolos como “El Mejor Queso”, mientras la propia Seremi fiscalizaba a esa firma y, posteriormente, sancionaba a una empresa competidora, situación que generó cuestionamientos por un eventual conflicto de interés.
El documento sostiene que Brintrup participó personalmente en una actividad de vacunación registrada en video y difundida públicamente por la Seremi de Salud.
Según la presentación, durante ese procedimiento la entonces seremi “ejecutó de propia mano un acto clínico invasivo de administración de vacuna a una ciudadana usuaria del sistema”, actuación que, a juicio de la denunciante, infringió diversas normas técnicas obligatorias.
Entre las principales observaciones se afirma que la autoridad habría manipulado material estéril y administrado la vacuna utilizando joyas personales en ambas manos, sin respetar las medidas de asepsia exigidas para procedimientos clínicos.
“La autoridad sanitaria procede a manipular el material estéril, la zona de punción del paciente y a ejecutar la administración de la dosis (…) portando en sus manos y muñecas múltiples elementos de joyería, consistentes en vistosas pulseras y anillos de uso personal”, señala textualmente la denuncia.
A ese registro audiovisual se suman fotografías oficiales donde Evelyn Brintrup aparece vacunando personalmente al delegado presidencial de Los Lagos, Cristián Palma. En esas imágenes también se observa a la entonces seremi realizando el procedimiento utilizando joyas en ambas manos, sin advertirse la adopción de las medidas básicas de bioseguridad cuestionadas en la denuncia. Para la funcionaria denunciante, esos registros constituyen un antecedente adicional que reforzaría las presuntas irregularidades expuestas ante la Contraloría.
Uno de los aspectos más delicados del escrito apunta a la eventual trazabilidad de la vacuna administrada.
La denunciante sostiene que el procedimiento habría sido realizado “al margen de los sistemas de registro del Estado”, argumentando que en el lugar no existiría equipamiento informático para efectuar el ingreso inmediato al Registro Nacional de Inmunizaciones.
“El acto de vacunación se realiza en un entorno físico donde se advierte la total ausencia de equipamiento informático o terminal operativo destinado a efectuar el ingreso simultáneo y obligatorio de la prestación clínica en el Registro Nacional de Inmunizaciones (RNI)”, afirma la presentación.
Sobre esa base, el documento solicita que la Contraloría requiera formalmente al Ministerio de Salud los registros del Sistema de Control de Inventario (SCI) y del Registro Nacional de Inmunizaciones correspondientes a esa actividad, con el fin de verificar si la dosis quedó efectivamente registrada y determinar quién realizó dicho ingreso.
La denuncia también cuestiona el rol institucional que desempeñaba Brintrup como máxima autoridad sanitaria regional.
“Resulta de una gravedad administrativa inaudita que la propia autoridad dotada de la potestad sancionatoria vulnere, de manera pública y flagrante, las normativas sanitarias que está obligada a hacer cumplir”, sostiene el escrito.
Asimismo, plantea que la difusión del procedimiento a través de canales oficiales “emite una señal destructiva para la cultura de seguridad de toda la red asistencial”, debilitando —según la denunciante— el rol fiscalizador de la institución.
En su petitorio, la funcionaria solicita que la Contraloría declare admisible la denuncia, ordene la instrucción de un sumario administrativo radicado directamente en funcionarios del organismo contralor y determine las eventuales responsabilidades administrativas.
Además, pide preservar como evidencia el registro audiovisual difundido en Facebook para evitar su eliminación y solicita expresamente la aplicación de las medidas de protección contempladas en la Ley N.º 20.205 para denunciantes de irregularidades en la administración pública.
La presentación se suma a la compleja situación que enfrentaba Evelyn Brintrup. Su salida del cargo ocurrió en medio de denuncias por Ley Karin, acciones judiciales impulsadas por funcionarios y la polémica por la denominada “Seremi de los Quesitos”, antecedentes que terminaron por precipitar su desvinculación del Gobierno.
Consultado el delegado Palma, declinó emitir una declaración formal. Argumentó que “hay un proceso de investigación en curso”.