El pasado jueves, Estados Unidos registró un hecho inusual por primera vez en 16 años: tres reclusos condenados a muerte fueron ejecutados el mismo día en Tennessee, Oklahoma y Alabama. Según informó CBS, no existió coordinación entre los estados, pero el episodio evidencia un repunte en la aplicación de la pena capital.
El medio agregó que 2025 alcanzó 47 ejecuciones, la cifra más alta desde 2009. “La última ocasión en que se realizaron tres ejecuciones en una sola jornada fue el 7 de enero de 2010, cuando Luisiana, Ohio y Texas ejecutaron a reclusos”, recordó. “En 2018 se fijaron tres para la misma fecha, pero solo una se concretó: a un hombre en Texas se le otorgó un indulto y en Alabama hubo fallas con la vía intravenosa”, añadieron.
El primero en ser ejecutado fue Carlos Cuesta-Rodríguez, de 70 años, en la penitenciaría estatal de McAlester, Oklahoma. De acuerdo con la BBC, había sido condenado por el asesinato de su pareja, Olimpia Fisher, en 2003, en Oklahoma City. El expediente indica que Fisher planeaba dejarlo; él irrumpió en su vivienda, le disparó en un ojo y huyó. Fue detenido días después y, tras ser sentenciado en 2006, permaneció 19 años en el corredor de la muerte. Medios locales señalan que no solicitó indulto, permitió que las hijas de Fisher asistieran a la ejecución y, poco antes, expresó amor a su familia. No pronunció últimas palabras y murió por inyección letal.

Media hora después, en Tennessee, NBC reportó la ejecución por inyección letal de Anthony Darrell Hines, de 66 años. Estaba preso desde 1985 por el homicidio a puñaladas de Catherine Jean Jenkins en un motel de Kingston Springs; ambos compartían un hijo. Hines evitó su ejecución en varias oportunidades durante cuatro décadas, pero sus últimos recursos ante el gobernador y los tribunales estatales fueron rechazados. Su hijo, Jenkins, presenció el procedimiento y manifestó a la prensa que no sentía remordimiento por lo ocurrido. “Espero que haya sentido un dolor intenso, porque lo que le hizo a mi madre no se compara con lo que él pudo haber sufrido”, declaró.
Anthony Darrell Hines, 66, was executed by lethal injection Thursday for the 1985 murder of motel maid Catherine Jean Jenkins. Hines died at 10:43 a.m. after unsuccessfully challenging the execution over concerns about the IV process. https://t.co/zAsY2v2BIx
— NewsChannel 5 (@NC5) August 14, 2026
La tercera ejecución tuvo lugar en la prisión estatal de Alabama, donde Jeremy Williams fue ajusticiado. A diferencia de los otros casos, solo pasó tres años en el corredor de la muerte: fue condenado en 2023 por la violación y asesinato de la joven de Georgia Kamarie Holland. Según los antecedentes, Williams pagó 2.500 dólares a la madre de la menor para facilitar actos sexuales. Tras la sentencia, expresó arrepentimiento y renunció a dilatar el proceso. Antes de morir, señaló: “Quiero agradecer a Dios por perdonarme mis pecados para poder encontrarme con él en paz”. Un familiar presenció la ejecución sin ofrecer declaraciones. La madre de Holland cumple una pena de 20 años.
⚖️CASE CLOSED⚖️ 5 Years on Death Row ⚖️Alabama vs Jeremy Williams⚖️ Executed by lethal injection Thursday evening at 6:16 p.m. CDT.
“There are few words to adequately describe the depth and depravity of Jeremy Williams’ evil act,” Governor Ivey said. “The unspeakable nature of… pic.twitter.com/aJv4bI7bSm— American Crime Stories (@AmericanCrime01) August 14, 2026




