Detectives del Departamento de Migraciones y Policía Internacional de la PDI detuvieron en Punta Arenas, región de Magallanes, a Rocío Irala Bogado, ciudadana paraguaya de 19 años, quien mantenía una orden de detención vigente por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual.
La captura se concretó tras labores de análisis migratorio que permitieron ubicar a la joven en la capital regional, donde se encontraba evadiendo a la justicia.
La investigada era requerida por su presunta participación en una red delictiva dedicada a forzar a mujeres a ejercer comercio sexual en la zona central del país, causa que está a cargo de la Brigada Investigadora de Trata de Personas Metropolitana y la Fiscalía Regional de O’Higgins.
Investigación y rescate de víctimas
El comisario Leonardo Alegría, jefe del Departamento de Migraciones y Policía Internacional de Punta Arenas, señaló que las diligencias forman parte de un trabajo coordinado a nivel nacional. “Se logró establecer la existencia de una estructura criminal que se estaría dedicando a la explotación sexual de mujeres en la zona central del país”, indicó.
Según la PDI, la organización mantenía retenidas a mujeres de nacionalidad paraguaya. En fases previas de la investigación, dos presuntos involucrados fueron detenidos en Rancagua y se concretó el rescate de diez víctimas en Talca y San Fernando.
En la audiencia de control de detención realizada en Punta Arenas, el tribunal validó el procedimiento policial. Luego, la imputada fue conectada por vía telemática con un tribunal de la región de O’Higgins para su formalización.
Considerando la gravedad de los hechos y el riesgo de fuga, el magistrado accedió a la solicitud de la Fiscalía y decretó la prisión preventiva de la imputada, medida que deberá cumplir de inmediato en el recinto penitenciario local.




