La Organización de Trabajadoras y Trabajadores Judiciales (OTJ) expresó su inquietud por la designación de la abogada Trinidad Zegers para asumir tareas de coordinación vinculadas al avance de la Reforma Procesal Civil.
En una declaración pública, la OTJ subrayó que esta reforma es una de las modificaciones más significativas y postergadas del sistema de justicia en Chile, por lo que su desarrollo exige experiencia, conocimiento práctico del funcionamiento de los tribunales y la participación de quienes laboran diariamente en ellos.
La OTJ recordó que Zegers juró como abogada en abril de este año y que en ese mismo periodo se integró al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
Tras conocerse los primeros antecedentes sobre su papel, desde el ministerio precisaron que sus tareas se concentrarán principalmente en coordinación y gestión, mientras que las decisiones de fondo seguirán en manos de las autoridades y equipos técnicos de la cartera.
Si bien la organización valoró esa aclaración, señaló que “no resuelve un asunto de fondo” respecto de los criterios utilizados para asignar responsabilidades en una reforma de esta envergadura.
Justicia aclara rol de abogada de 27 años en coordinación de la reforma al Código Procesal Civil
Viernes 14 Agosto, 2026 | 16:30
OTJ dice que cuestionamiento es institucional
La organización recalcó que sus observaciones no se dirigen contra Zegers en lo personal, sino hacia la manera en que el Ministerio de Justicia define quiénes lideran y coordinan el proceso.
“El problema es institucional”, afirmó la OTJ, añadiendo que las decisiones deben ser comprensibles y justificables ante la ciudadanía y ante quienes integran el sistema judicial.
En esta línea, plantearon que una reforma de carácter estructural debe abarcar no solo lo técnico y político, sino también lo administrativo y de gestión, con personas que acrediten las competencias necesarias para cada función.
Asimismo, la organización remarcó la importancia de la participación de los funcionarios del Poder Judicial, quienes no deberían ser vistos únicamente como destinatarios de una reforma diseñada fuera de los tribunales.
A juicio de la OTJ, el personal que trabaja a diario en la justicia civil conoce de primera mano las cargas de trabajo, los desafíos de gestión, las fortalezas y las debilidades del sistema vigente, por lo que su experiencia debiera incorporarse desde las etapas iniciales.
Piden participación de funcionarios y planificación
La organización advirtió que reformas procesales anteriores han demostrado que un cambio legal puede fracasar en su puesta en marcha si no se planifica con rigor en dotaciones, infraestructura, capacitación, tecnología y condiciones laborales.
Por ello, la OTJ solicitó al Ministerio de Justicia transparentar las funciones y atribuciones de quienes estarán a cargo de la coordinación, la conducción técnica y la implementación de la Reforma Procesal Civil.
También pidió que las funciones estratégicas queden en manos de equipos con experiencia en derecho procesal civil, gestión judicial y ejecución de reformas.
Entre sus planteamientos, la OTJ propuso crear instancias formales de participación para los trabajadores del Poder Judicial, considerar desde el inicio los efectos laborales y organizacionales del nuevo modelo y diseñar un plan de implementación con los recursos necesarios.
Finalmente, la organización reafirmó su respaldo a la modernización de la justicia civil, pero advirtió que la oportunidad no debe perderse por falta de planificación, diálogo o participación.
“Modernizar la justicia civil no consiste solamente en aprobar un nuevo Código Procesal. Significa construir un sistema capaz de operar en la práctica. Y para hacerlo bien, la experiencia de quienes trabajan todos los días en los tribunales debe ser considerada”, concluyeron.




