El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el domingo que instruyó al secretario de Guerra, Pete Hegseth, a reducir de manera significativa los ejercicios militares conjuntos entre su país y Corea del Sur. También destacó su “muy buena relación” con Kim Jong-un, líder de Corea del Norte.
A través de su plataforma en Truth Social, Trump sostuvo que Washington asume “gran parte” del costo de estos entrenamientos, a los que calificó de “costosos”, y consideró que “envían una señal totalmente inapropiada y hostil hacia un país que, desde que Donald J. Trump es presidente, no ha sido amenazante y se ha mostrado respetuoso”.
Asimismo, afirmó que el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, rechazó “recientemente” sumarse a los esfuerzos de Estados Unidos para la “desnuclearización” de Irán.
“No me agrada que Estados Unidos haya acordado hace mucho tiempo participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur”, señaló, al lamentar que “ya es demasiado tarde para cancelarlos”.
La directiva de Trump coincide con el inicio previsto para este lunes de Ulchi Freedom Shield (UFS), un ejercicio conjunto de diez días entre Seúl y Washington que se realiza habitualmente en estas fechas y que Corea del Norte ha denunciado como un ensayo de invasión.
Estas maniobras, que el año pasado movilizaron a unos 18.000 militares surcoreanos, se describen como defensivas e incluyen simulaciones informáticas de puestos de mando y prácticas con fuego real en el terreno, basadas en diferentes escenarios de amenaza.
En paralelo, Corea del Norte disparó el miércoles pasado un misil balístico hacia el mar de Japón, el undécimo de este tipo en lo que va del año, hecho que fue condenado por la comunidad internacional, incluyendo a Estados Unidos y Corea del Sur.
Por último, Trump compartió en su red una fotografía en la que aparece junto a Kim Jong-un y comentó que se llevan “genial”, aunque el líder norcoreano muestra “una mirada poco amigable”.
Donald Trump y Kim Jong-un | EFE




