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Bassa alerta deriva autoritaria del Gobierno: “La erosión democrática suele acabar en golpes”

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Escrito por:Megam Ossandón

El diputado del Frente Amplio, Jaime Bassa, acusó al Gobierno de José Antonio Kast de utilizar su agenda de seguridad para introducir mecanismos orientados a contener eventuales protestas sociales.

A su parecer, varias iniciativas no buscan enfrentar nuevas modalidades delictuales, sino que restringen libertades como las de reunión, expresión y prensa.

En esa línea, advirtió un giro autoritario en la administración actual: “Los procesos de erosión democrática no terminan con el fortalecimiento de la democracia, terminan a golpes”, señaló.

Bassa acusa al Gobierno de introducir agenda de control del orden público
En conversación con el Mostrador, el parlamentario cuestionó las reformas constitucionales promovidas por el Ejecutivo en el marco de su plan de seguridad. Si bien reconoció que el paquete original se acotó, sostuvo que su contenido sigue siendo “bastante preocupante”.

Según planteó, bajo el paraguas del combate al terrorismo y el crimen organizado, se estarían impulsando medidas con otros fines.

“Pareciera que el Gobierno se está proveyendo de herramientas que no tuvo el Estado durante el estallido social, eventualmente para responder a nuevos estadios de movilización que probablemente vamos a tener”, afirmó.

Anticipó que un posible repunte de las movilizaciones podría darse durante la tramitación de la ley de Presupuestos, a propósito de los recortes previos aplicados por el Ejecutivo.

“Eso no es terrorismo. Eso es orden público, salvo que este Gobierno esté implementando la agenda del secretario de Estado de Estados Unidos, que está calificando como terroristas a las organizaciones de izquierda. Y ese ya es otro escenario, casi dictatorial”, agregó.

El legislador admitió que la criminalidad en el país mutó y que el Estado requiere nuevas herramientas para enfrentarla, pero acusó al Gobierno de utilizar esa discusión para avanzar en restricciones que no apuntan al narcotráfico.

Advierte una posible “criminalización de la protesta social”
Como ejemplo, el abogado señaló la intención de modificar la llamada ley antibarricadas, iniciativa que, a su juicio, no se relaciona con el crimen organizado ni con el terrorismo.

“Eso no tiene nada que ver con terrorismo. Eso no tiene nada que ver con el Tren de Aragua. Eso es básicamente control del orden público y, eventualmente, criminalización de la protesta social”, sostuvo.

También alertó que las limitaciones a la libertad de opinión, prensa y reunión podrían terminar utilizándose para contener el descontento ciudadano.

“Son cuestiones que no están dirigidas al narcotráfico o al terrorismo. Son cuestiones que están dirigidas a controlar a la oposición, a controlar el malestar social”, afirmó.

Por último, acusó al Gobierno y al Partido Republicano de promover una deriva autoritaria, a la que —según dijo— se estaría sumando la derecha tradicional.

“Los procesos de erosión democrática no terminan con el fortalecimiento de la democracia, terminan a golpes”, insistió.

Pese a sus reparos, Bassa se mostró dispuesto a debatir nuevas herramientas para combatir la criminalidad, pero pidió que el enfoque incluya prevención, rehabilitación y reinserción, y no se limite al castigo y el encarcelamiento.