Universidad Católica aún asimila la eliminación en los octavos de final de la Copa Libertadores, tras la dura caída 0-3 ante Estudiantes de La Plata en el Claro Arena.
Entre las principales explicaciones para el revés aparece la falta de refuerzos: el equipo se presentó muy diezmado por las lesiones y la ausencia de su goleador, Fernando Zampedri.
En ese contexto, los cuestionamientos de la hinchada apuntaron a la dirigencia, que en el último mercado solo incorporó al defensa argentino Agustín García Basso.
Hinchas de Católica culpan a dirigentes tras dura eliminación en Libertadores: «Renuncien todos»
Miércoles 19 Agosto, 2026 | 15:54
Sin embargo, según informó El Mercurio, Cruzados pudo haber concretado un mercado de pases muy distinto.
El medio consigna que la directiva evaluó a dos delanteros, pero finalmente resolvió que “no eran necesarios”.
Se trataba del ecuatoriano Enner Valencia, quien llegó a Boca Juniors tras disputar el Mundial 2026, y del argentino Ezequiel ‘Chimy’ Ávila, reciente incorporación de Independiente.
Desde el club señalaron que ambos estuvieron en la carpeta del gerente deportivo, José María Buljubasich, aunque la propuesta no contó con la aprobación del resto de la dirigencia.
“El directorio que encabeza Matías Claro, incluido Juan Pablo Pareja, estimó que ni Valencia ni Ávila hacían falta para el plantel”, publicó el citado diario.
“Sus costos no eran altos; estaban dentro de los rangos en los que se mueve la UC”, añadieron desde la interna.
Con la eliminación en Libertadores aún presente, Universidad Católica recibirá este sábado a Ñublense por la fecha 20 de la Liga de Primera.




