La fase más intensa de las lluvias asociadas al sistema frontal que impacta a la región del Bío Bío ya quedó atrás, de acuerdo con el director regional de SENAPRED, Alejandro Sandoval, aunque la alerta temprana preventiva continúa vigente.
El director precisó que en la zona precordillerana cayeron cerca de 70 milímetros de agua, mientras que en el valle, la cordillera de la costa y el litoral se registraron aproximadamente 50 milímetros, con el mayor peak concentrado durante la madrugada.
Hubo incidentes de menor magnitud en Tomé, debido al rebalse de un sistema de alcantarillado que afectó patios de algunas viviendas. En Quilaco, provincia de Bío Bío, se produjo un deslizamiento de tierra que generó problemas de conectividad en un camino, situación que está siendo abordada por la empresa encargada del mantenimiento.
Sandoval añadió que monitorearon de cerca el río Pichilo, cuyo caudal aumentó sin llegar a desbordarse. Mantuvo la advertencia por la vigencia de la alerta y la posibilidad de tormentas eléctricas y trombas marinas hasta la noche del jueves.
Respecto del pronóstico, señaló que las lluvias deberían extenderse al menos hasta el domingo, pero con una intensidad débil y anormal; hasta el viernes no se esperaría superar los 20 milímetros por día.
En ese marco, el resto de la semana presentaría precipitaciones dentro de rangos normales y, en principio, sin mayores impactos proyectados.




