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Hantavirus en Chile: aumentan los casos y expertos llaman a reforzar las medidas de prevención

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Nilson PereiraPeriodista Canal 9

Chile registra 49 casos de hantavirus y 19 fallecidos en lo que va de 2026. La cifra de letalidad alcanza el 39%, mientras continúa vigente la alerta sanitaria desde Atacama hasta Magallanes. Especialistas advierten sobre la importancia de reconocer los síntomas y evitar la exposición a lugares contaminados por roedores.

La preocupación sanitaria por el hantavirus vuelve a aumentar en Chile. De acuerdo con cifras informadas por el Ministerio de Salud, hasta el 8 de agosto de 2026 se habían confirmado 49 casos, de los cuales 19 terminaron en fallecimiento.

La cifra no solo supera los 44 contagios registrados durante todo 2025, sino que también evidencia un incremento importante en la letalidad: durante 2026 alcanza un 39%, frente al 18% registrado durante el año pasado.

En este contexto, se mantiene vigente la alerta sanitaria decretada desde Atacama hasta Magallanes, mientras las autoridades han reforzado las recomendaciones para reducir el contacto con roedores y sus secreciones.

Para Claudia Rodríguez, médico especialista en Salud Pública y jefa del Departamento de Salud Pública de la Universidad de los Andes, el escenario requiere especial atención, particularmente considerando que el hantavirus puede evolucionar rápidamente y que la prevención constituye una de las principales herramientas disponibles.

¿Por qué pueden aumentar los casos?

El hantavirus es una enfermedad transmitida principalmente por roedores silvestres, particularmente el denominado ratón de cola larga, que puede portar el virus y eliminarlo a través de la saliva, orina y deposiciones.

El contagio puede producirse cuando una persona entra en contacto con estos residuos y, especialmente, cuando al limpiar o remover materiales contaminados se generan partículas que pueden quedar suspendidas en el aire y posteriormente ser inhaladas.

Por eso, las actividades que implican ingresar a espacios cerrados durante largos períodos, manipular leña, limpiar bodegas o realizar actividades al aire libre pueden incrementar el riesgo de exposición.

El escenario también puede verse favorecido por condiciones ambientales y cambios en la interacción entre las personas y los reservorios naturales del virus, por lo que el aumento de casos debe analizarse considerando factores epidemiológicos y ambientales.

Los síntomas que deben encender las alarmas

Uno de los principales desafíos es reconocer oportunamente los síntomas, ya que las primeras manifestaciones pueden confundirse con un cuadro viral común.

Entre los signos que pueden aparecer se encuentran fiebre, dolor muscular intenso, dolor de cabeza, malestar general, náuseas, vómitos y molestias gastrointestinales.

Posteriormente, en algunos pacientes, la enfermedad puede evolucionar hacia un compromiso respiratorio severo, con dificultad para respirar y una rápida disminución de la capacidad pulmonar.

Por ello, ante la aparición de síntomas compatibles y especialmente si existe un antecedente de exposición a lugares donde pudiera haber presencia de roedores, es fundamental consultar rápidamente en un centro asistencial e informar sobre la posible exposición.

No existe una vacuna ni un tratamiento específico

El hantavirus representa un desafío debido a la gravedad que puede alcanzar la enfermedad.

La atención médica se concentra principalmente en el manejo de las complicaciones y en entregar soporte al paciente cuando desarrolla un cuadro grave, incluyendo atención en unidades de cuidados intensivos.

Esto hace que la prevención y la consulta precoz sean especialmente importantes.

¿Cómo prevenir el contagio?

Las recomendaciones apuntan principalmente a reducir el contacto con roedores y evitar que sus secreciones lleguen a las vías respiratorias.

Entre las principales medidas se encuentran:

  • Ventilar durante al menos 30 minutos las habitaciones, bodegas o cabañas que hayan permanecido cerradas antes de ingresar y realizar labores de limpieza.
  • Utilizar mascarilla y guantes al limpiar lugares donde pueda existir presencia de roedores.
  • Evitar barrer o levantar polvo en seco. Se recomienda humedecer las superficies antes de limpiar.
  • Desinfectar superficies utilizando soluciones adecuadas de cloro.
  • Mantener los alimentos almacenados en recipientes cerrados y fuera del alcance de roedores.
  • Eliminar basura y desperdicios de manera segura.
  • Mantener las viviendas y sus alrededores limpios y despejados.
  • Guardar la leña en lugares protegidos y alejados de las viviendas.
  • Evitar ingresar sin protección a espacios donde existan signos de presencia de roedores.
  • En actividades de camping, utilizar lugares autorizados y mantener los alimentos protegidos.

Especial cuidado al volver a cabañas o casas cerradas

Uno de los escenarios que requiere especial precaución es el ingreso a cabañas, casas de campo, bodegas o recintos que permanecieron cerrados durante semanas o meses.

Antes de comenzar a limpiar, se recomienda ventilar completamente el lugar y evitar el contacto directo con posibles deposiciones, orina o nidos de roedores.

El llamado de los especialistas es a no subestimar estas situaciones, especialmente durante actividades recreativas o laborales en zonas rurales.

El aumento de casos registrado durante 2026 vuelve a poner al hantavirus entre las enfermedades que requieren vigilancia y prevención. Frente a una enfermedad que puede presentar una evolución rápida y grave, reducir la exposición y consultar oportunamente ante síntomas compatibles puede marcar una diferencia fundamental.