Las fuerzas de Estados Unidos registran una grave escasez de interceptores de misiles ‘Patriot’ en Europa, atribuida en gran parte a la guerra del presidente Donald Trump con Irán, según informó la agencia AP.
Un funcionario de Defensa estadounidense, citado por la agencia de noticias, señaló que la inquietud principal recae en los interceptores Patriot, capaces de abatir misiles balísticos rusos de alta velocidad.
EEUU y severa escasez de misiles Patriot
Por su parte, un funcionario de la OTAN, que igualmente habló con AP bajo reserva de identidad, corroboró los bajos niveles de inventario de Patriots entre las fuerzas estadounidenses y las de la alianza militar en Europa.
Ante un eventual ataque con misiles balísticos rusos contra un cuartel general o una planta eléctrica, la OTAN podría quedar en una situación comparable a la de Ucrania, advirtió el funcionario de Defensa estadounidense.
De acuerdo con el mismo funcionario citado por AP, las unidades desplegadas en Europa no cuentan hoy con suficientes interceptores para hacer frente a un ataque sostenido con misiles balísticos y su capacidad “muy limitada” se haría notar incluso ante una ofensiva aislada o si un proyectil ruso se desviara accidentalmente hacia territorio de la OTAN.
La alerta contrasta con la postura oficial del Pentágono y de la Alianza Atlántica.
El coronel Martin O’Donnell, portavoz militar de la OTAN, negó que las reservas hayan caído a niveles críticos y sostuvo que la organización mantiene la capacidad necesaria tanto para proteger su territorio como para seguir apoyando a Ucrania.
US military faces ‘beyond critical’ shortage of Patriot missiles in Europe
➡️ https://t.co/GBJ3Ghuu93 pic.twitter.com/zWYpfEOeV8— FRANCE 24 (@FRANCE24) August 27, 2026
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, también calificó este 27 de agosto de “falsas” las versiones sobre una supuesta escasez de munición estadounidense.
Tras el inicio de la guerra contra Irán, que este viernes cumple seis meses, los misiles estadounidenses en Europa fueron redirigidos a Medio Oriente, donde Estados Unidos y aliados del Golfo lanzaron un volumen significativo de interceptores para neutralizar drones y misiles de Teherán. Algunos de esos ataques causaron muertos y heridos entre tropas estadounidenses.
Mark Cancian, coronel retirado de los Marines y asesor del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), indicó a AP que Estados Unidos había entregado alrededor de 600 interceptores Patriot a Ucrania durante la Administración del expresidente demócrata Joe Biden.
El consumo en la guerra con Irán habría sido sustancialmente mayor. Según estimaciones del CSIS citadas por AP, el conflicto habría utilizado cerca de 1.500 interceptores, equivalentes al 65% de un inventario estadounidense calculado en 2.330 unidades.
En esa línea, la velocidad de gasto contrasta con la capacidad actual de reposición. De acuerdo con Cancian, este año se producirían unos 600 misiles, con la meta de escalar la fabricación hasta 2.000 anuales en 2030.
Al respecto, Ed Arnold, investigador del Royal United Services Institute (RUSI) de Londres, considera que las entregas a Ucrania habían sido relativamente planificadas y controladas. El problema, explicó a AP, fue el consumo inesperadamente acelerado en Medio Oriente, que dejó al descubierto las limitaciones de la cadena de producción occidental.




