El embajador de Chile en Israel, Gabriel Zaliasnik, sostuvo una larga conversación en el programa “Defending Israel” del canal JBS en YouTube, donde puso en duda la magnitud de la comunidad palestina en Chile y cuestionó la política exterior del gobierno de Gabriel Boric respecto del conflicto en Medio Oriente, la cual generó tensiones en la relación bilateral.
El material, publicado en esa plataforma, muestra al representante chileno refiriéndose a la composición demográfica del país y a los desafíos que enfrenta la comunidad judía en Chile.
“Es una comunidad pequeña, entre 20 mil y 25 mil personas hoy, que atraviesa condiciones muy complejas, de cierta forma difíciles, porque existe una comunidad palestina muy numerosa y relevante que antes convivía hombro a hombro con nosotros en un ambiente grato y sin contratiempos”, señaló el embajador en diálogo con David Harris.
El diplomático indicó que en las últimas dos décadas la situación se volvió más difícil y que Chile pasó a ser “una suerte de laboratorio” de fenómenos globales vinculados al antisemitismo.
“Chile no es una sociedad antisemita; no es un problema de la sociedad como tal, pero hay activistas que en ocasiones, o en ciertos momentos, han desplegado sus habilidades de propaganda, su discurso de odio”, sostuvo Zaliasnik.
Embajador Zaliasnik cuestiona las cifras de la comunidad palestina en Chile
Uno de los pasajes más controvertidos de la intervención de Zaliasnik fue cuando objetó los números que maneja la Comunidad Palestina en Chile, considerada de las más numerosas fuera de Medio Oriente.
“Probablemente sea lo bastante grande como para intentar sostener esa afirmación. Obviamente, manipulan las cifras. En algún momento, hace 20 años, dijeron que eran 250 mil. De pronto, hace dos años, ya eran 500 mil. Ahora aseguran que son 800 mil”, planteó Zaliasnik.
El embajador explicó que en Chile no existe un censo que identifique el origen étnico de las personas, por lo que a su juicio la comunidad palestina “sobredimensiona la cifra” y “juega con el número porque eso es política”.
Zaliasnik caracterizó a la comunidad palestina como “grande” y “influyente”, con “presencia significativa en los medios y en el parlamento”, y con fuerte activismo político en el país. Sin embargo, precisó que no toda ella está radicalizada.
“No podemos asumir que todos están radicalizados o que todos, quiero decir, comparten la misma identidad”, matizó.
En contraste, indicó que la comunidad judía tiende a subestimar su propio tamaño. Comentó que el censo del año pasado registró más de 30 mil judíos en Chile, cifra que calificó como “sorprendente”.
“El problema que tenemos como comunidad judía es que no sabemos dónde están esos 30 mil. Entonces, o no logramos llegar a ellos, o son cristianos evangélicos que se declararon así”, explicó.
Relación entre las comunidades y el antisemitismo en Chile
Zaliasnik recordó que, históricamente, las comunidades judía y palestina en Chile convivieron sin mayores roces, llegando ambas como inmigrantes tras la caída del Imperio Otomano.
“Crecimos probablemente juntos como chilenos y, bueno, en un siglo las cosas han cambiado un poco”, reflexionó.
El embajador apuntó que el antisemitismo que aumentó después del 7 de octubre de 2023 es un fenómeno que en Chile comenzaron a enfrentar “hace muchos, muchos años”.
Consultado por la radicalización de algunos sectores de la comunidad palestina, respondió que “algunos” sí se han radicalizado. Rememoró la visita de Mahmoud Abbas a Chile en 2018 y la participación de la Autoridad Nacional Palestina con la comunidad local.
“La Autoridad Nacional Palestina se involucró de manera intensa con la comunidad chilena local, en los espacios donde tienen sus instituciones”, afirmó.
El embajador también comentó la evolución identitaria de ese colectivo, señalando que antes se llamaban “Federación de Entidades Árabes” y hoy se denominan “Comunidad Palestina”.
Zaliasnik critica la postura del gobierno de Gabriel Boric
Uno de los pasajes más llamativos fue cuando Zaliasnik se refirió a la administración del expresidente Gabriel Boric y su efecto en el vínculo con Israel.
“En Chile debemos recomponer los lazos con Israel. La relación se tensionó muchísimo en los últimos cuatro años bajo el gobierno de extrema izquierda de Gabriel Boric. Estuvimos al borde de romper relaciones, casi como ocurrió con Colombia”, dijo el embajador.
El diplomático afirmó que la anterior administración “convirtió el vínculo con Israel en un proyecto ideológico central” y que ante cada tema “había una respuesta o réplica orientada a interpelar a Israel”.
“Todo, cada asunto, tenía una respuesta o contrarréplica dirigida a desafiar a Israel, a confrontar al embajador de Israel, a intentar cortar relaciones o retirar a los agregados militares”, detalló.
El embajador admitió que su designación implica un reto mayor, considerando su trayectoria previa como abogado penalista y litigante, un oficio que considera “en cierto modo, exactamente lo opuesto a la diplomacia”.
La izquierda chilena y el antisionismo moderno
Zaliasnik abordó el escenario político chileno y lo que denominó “antisionismo moderno”, que a su entender se ha transformado en una expresión de antisemitismo.
“La izquierda o la extrema izquierda adoptó no solo la causa palestina, sino múltiples causas, en una suerte de neomarxismo, en el que, de repente, los judíos quedan en el medio o el pueblo judío es instrumentalizado en esta disputa con las ideologías de derecha”, expuso.
El embajador comparó a la izquierda chilena actual con la de España, en particular con Podemos, apuntando que “sus herederos en Chile, por ejemplo, son la izquierda que hoy tenemos, que fue nuestro gobierno anterior, el gobierno del Presidente Boric”.
“Tienen entre sus mandamientos, de alguna manera, respaldar la causa palestina y, al mismo tiempo, no apoyar de ninguna forma la autodeterminación del pueblo judío”, afirmó.
El diplomático subrayó la contradicción de quienes apoyan la autodeterminación del pueblo palestino pero niegan la del pueblo judío, lo que considera “la esencia del antisionismo moderno: antisemitismo contemporáneo”.
“Es lamentable que, de ser un asunto bipartidista en Estados Unidos, se haya transformado en un tema polarizado; eso no es bueno”, añadió.
Apuesta por la innovación y capital humano
Zaliasnik se mostró confiado en las oportunidades de colaboración entre Chile e Israel en innovación y desarrollo tecnológico.
“Israel es, como señaló mi Canciller —Francisco Pérez Mackenna— en los medios, una sociedad del conocimiento. América Latina tiene una gran necesidad y búsqueda de capital humano, de desarrollo”, afirmó.
El embajador planteó que el desafío es que el vínculo entre ambos países “trascienda la coyuntura” y que los lazos construidos mediante la diplomacia, la innovación y las startups sean “tan sólidos que puedan resistir cualquier vaivén político futuro”.
“El encargo que el Presidente Kast me hizo de forma explícita; la descripción del cargo, el objetivo es: vayan a captar inversión en capital humano para Chile”, reveló Zaliasnik.
Nuevo capítulo en las relaciones bilaterales
El embajador resaltó los cambios políticos en Sudamérica, mencionando el acercamiento hacia Israel en países como Argentina, Perú y Colombia.
“Israel está entendiendo que existe una oportunidad, una ventana de oportunidad en América Latina, y creo que está dispuesto a aprovecharla”, indicó.
Zaliasnik admitió que Chile tradicionalmente ha sido “más moderado” en su aproximación al conflicto en Medio Oriente en comparación con otros países de la región.
“Chile está pasando lentamente de votar a favor a abstenerse en algunas resoluciones; se busca cierto equilibrio, considerando que existe mucha presión de la gran comunidad palestina”, explicó.
El embajador manifestó su expectativa de que Chile adopte “una postura más razonable frente al conflicto de Medio Oriente y a la opción de una solución de dos Estados”.
“Si todos se encaminaran hacia eso, veríamos patrones de votación en la ONU mucho más equilibrados”, concluyó.
Al ser consultado si Chile modificaría su patrón de votación en Naciones Unidas en asuntos relativos a Israel, respondió: “Lo que espero —no lo que puedo garantizar— es que Chile adopte un enfoque más razonable”.
“Chile siempre ha estado en esa línea y creo que, a medida que Chile se aleja del Grupo de Puebla —lo que llamaban el grupo de Venezuela, Nicaragua, porque en algún momento estuvimos allí con México y Brasil— no es un asunto de derecha, sino de avanzar hacia una posición sensata de moderación”, afirmó.
Percepción sobre la comunidad palestina en la diáspora
Durante la entrevista, Zaliasnik habló de la composición religiosa de la comunidad palestina en Chile, precisando que son “mayoritariamente cristianos, principalmente de tradición ortodoxa en su práctica”.
“Llegaron desde el Imperio Otomano y proceden de lo que llaman el cinturón cristiano alrededor de Jerusalén: Beit Sahour, Beit Jala, Belén”, detalló.
Ante las dudas que previamente manifestó sobre el tamaño de esa comunidad, respondió: “Nosotros, los judíos, somos muy particulares porque tendemos a achicar nuestros números. Hacemos lo opuesto. Nos generamos problemas”.
“Nadie debería molestarse por eso, está bien. Pero sobre la cifra, creo que solo podemos conjeturar”, concluyó el embajador de Chile en Israel, Gabriel Zaliasnik.
La conversación terminó con el conductor destacando la importancia de observar el cambio en los vínculos entre Israel y América Latina.




