Se despertó parcialmente desnuda, confundida y con dolores intensos, sin recordar cómo había llegado a la habitación 719 del Hotel Panamericano. A su lado estaba Manuel Monsalve, entonces subsecretario del Interior y su jefe directo.
Ese episodio es el núcleo de la imputación con la que la Fiscalía busca que sea condenado a 14 años y dos días de prisión por violación y abuso sexual.
El documento, de 73 páginas y al que accedió BioBioChile, fue ingresado el viernes 28 de agosto ante el 7º Juzgado de Garantía de Santiago, tres días antes de que venciera el plazo legal.
La Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte, dirigida por Francisco Jacir, acusa a Monsalve como autor de dos delitos sexuales consumados. Para sustentarlo, ofrece 106 documentos, 49 grupos de evidencia material y otros 65 conjuntos de fotografías, videos, mensajes y registros.
Adicionalmente, presentó una lista de 89 testigos y 21 peritos, y solicitó al tribunal que disponga su citación para un eventual juicio oral. En ese extenso listado figuran desde el expresidente Boric y la exministra Tohá hasta trabajadores del Ají Místico y del hotel. Aunque varias de esas personas ya declararon durante la investigación, si sus testimonios son admitidos igualmente deberán concurrir al tribunal.
La audiencia de preparación del juicio oral quedó fijada para el 5 de octubre.
La acusación contra Manuel Monsalve ya está presentada
De acuerdo con el Ministerio Público, la noche del 22 de septiembre de 2024 Monsalve se reunió con la víctima en el restaurante Ají Seco Místico, en el centro de Santiago.
Comieron y consumieron alcohol. Horas más tarde, cuando la mujer estaba severamente afectada por la ingesta, el entonces subsecretario la habría trasladado al Hotel Panamericano, donde se alojaba durante sus estancias en la capital.
La Fiscalía afirma que, durante la madrugada del 23 de septiembre, Monsalve perpetró el primero de los delitos mientras la víctima estaba privada de sentido e imposibilitada de resistirse.
A la mañana siguiente, la mujer despertó parcialmente desnuda, mareada, adolorida y sin memoria de lo ocurrido en las horas previas. Según la acusación, en ese momento el exsubsecretario habría cometido el segundo delito.
Por el primer hecho, la Fiscalía solicita 10 años y un día de presidio por violación. Por el segundo pide 4 años y un día por abuso sexual.
El Ministerio Público reconoce la atenuante de irreprochable conducta anterior, pero a la vez invoca una agravante: la acusación destaca que Monsalve era una alta autoridad pública y superior jerárquico de la denunciante, quien se desempeñaba como asesora de su gabinete.
Boric y Tohá entre los testigos
La víctima encabeza la nómina de 89 testigos. La Fiscalía pretende que declare en el juicio sobre las circunstancias de las agresiones, sus posteriores interacciones con Monsalve y las secuelas físicas y psicológicas que habría padecido.
El Ministerio Público también pide citar al expresidente Gabriel Boric; la exministra del Interior Carolina Tohá; el exministro Luis Cordero; la exjefa de gabinete Ana Lya Uriarte; y el exjefe de gabinete de Monsalve Gabriel de la Fuente.
Ninguno figura como testigo presencial de los hechos, pero el ente persecutor busca interrogarlos sobre su vínculo profesional con Monsalve, los relatos que recibieron de él y de terceros, y lo que ocurrió dentro del Gobierno cuando el caso empezó a trascender.
El 29 de octubre de 2024 declaró el expresidente Gabriel Boric:
“Le dije que me contara toda la verdad del hecho, y me dijo que lo haría con lo que se acordaba (…) Luego le pregunté por el asunto de las cámaras, y me dice que sí las vio. No me dice cómo llegó a ellas (…) Yo ya había decidido que él tenía que dejar el cargo (…) era incompatible la denuncia y su respectiva investigación con el ejercicio de su cargo”.
Pericias, huella digital y el frente de Inteligencia
La Fiscalía propone 21 peritos y una amplia batería de pruebas: 106 documentos, 49 grupos de evidencia material y otros 65 conjuntos de fotografías, videos y registros.
Entre los antecedentes figuran informes sexológicos, análisis bioquímicos, pericias de ADN, fichas clínicas y evaluaciones psicológicas. Médicos, psiquiatras y psicólogos deberán detallar las condiciones en que atendieron a la víctima y las consecuencias físicas y emocionales observadas.
También se incorporan teléfonos, discos duros, chats de WhatsApp, registros de llamadas, datos de ubicación y cámaras de seguridad. Uno de los ítems reúne 436 capturas extraídas de un informe policial y otro contiene 136 imágenes levantadas desde dispositivos y fuentes digitales.
Otro grupo relevante de testigos corresponde a funcionarios y altos mandos de la PDI, incluida la entonces subdirectora de Inteligencia, Consuelo Peña. Sus declaraciones se orientarían a las actuaciones realizadas por unidades de Inteligencia tras los hechos, algunas solicitadas por el propio Monsalve, como gestiones en el Hotel Panamericano, consultas por cámaras y diligencias vinculadas a sus teléfonos.
Consuelo Peña declaró el 28 de octubre de 2024:
“Se trató de una orden realizada por el exsubsecretario directamente a Cristina Vilches, exjefa nacional de Inteligencia (…) Me señaló solo el hotel, el restaurante y el departamento de la víctima (…) sobre el hotel y restaurante, referidos a la búsqueda de cámaras de seguridad”.
“Había ido un funcionario con un delivery a verificar si la funcionaria estaba bien, a pedido de Monsalve”.
El trayecto del restaurante al hotel
La Fiscalía también ofrece el testimonio del taxista que trasladó a Monsalve y a la víctima. A ello se suman garzones, cajeros y administradores del Ají Seco Místico. Desde el restaurante se agregaron comandas, registros de personal, libros de asistencia, vouchers y listados de ventas del 22 de septiembre.
En la nómina aparecen además recepcionistas, camareras y directivos del Hotel Panamericano. Sus relatos podrían aportar información sobre las estadías de Monsalve, el uso de habitaciones, el sistema de cámaras y la posterior presencia de funcionarios policiales.
La prueba se completa con informes sexológicos, pericias bioquímicas y de ADN, fichas clínicas, licencias médicas y evaluaciones psicológicas forenses. Incluye, además, teléfonos celulares, extracciones informáticas, conversaciones de WhatsApp, registros de llamadas, imágenes de cámaras de seguridad, fotografías de lesiones y vestimentas incautadas.
Lo que sigue ahora en el caso Manuel Monsalve
El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago programó para el próximo 5 de octubre la audiencia de preparación de juicio oral contra Manuel Monsalve.
La abogada María Elena Santibáñez, representante de la denunciante, valoró la fijación: “Es una fecha relativamente próxima considerando las agendas de los tribunales. Se agradece que se haya podido fijar tan pronto; está dentro de los límites que establece la ley”.
No obstante, reiteró su llamado a evitar nuevas demoras: “Hay que pensar que esta es una audiencia que probablemente va a ser larga y evidentemente, esperamos que no se siga dilatando y que no se pidan suspensiones para que efectivamente se pueda realizar y vayamos avanzando prontamente hacia un juicio oral”.
En esa instancia se definirá cuáles de los 89 testigos, 21 peritos y demás antecedentes ofrecidos llegarán efectivamente al juicio. Será allí donde la Fiscalía deberá acreditar su hipótesis y la defensa podrá rebatirla. Pieza por pieza: la cena, el taxi, la habitación 719, los mensajes, las muestras biológicas y las actuaciones realizadas cuando Monsalve aún ocupaba uno de los cargos más poderosos del país.




