Desde hace meses se reporta que Vladimir Putin ha intensificado la guerra contra la población civil en Ucrania, mediante ataques continuos a las principales ciudades de ese país.
Todo sugiere que, al sentirse ‘atrapado en el conflicto’, el líder ruso percibe que la única alternativa, en medio de una economía local cada vez más debilitada, es persistir en su estrategia de intimidar a la sociedad de Ucrania.
Un reciente análisis de The Economist afirma que el presidente permanece en tensión y ha contagiado ese estado a sus colaboradores más cercanos.
Para ilustrarlo, citaron una intervención ante estudiantes de la Universidad de Moscú en la que habló del “por qué las orcas se comen a los osos polares”.
“Así funciona la cadena alimentaria. Para que entiendan en qué clase de mundo vivimos y por qué llevamos a cabo esta operación militar especial”, señalaron.
El medio apunta que, aunque la afirmación no es exacta, refleja cómo Putin interpreta la situación actual, que ya suma cinco años, con miles de muertos y una crisis del petróleo en su país.
Las señales que rodean al Kremlin son desconcertantes, más aún desde que Kiev intensificó los ataques a las refinerías de crudo, obligando al país a importar productos refinados, algo inédito.
A ello se suma la visita que realizó la semana pasada el jefe de la CIA, John Ratcliffe, a Moscú, donde sostuvo reuniones con funcionarios de Estado. Se había rumoreado que EEUU buscaba advertir a Rusia que no atacara a la OTAN, mientras que otras fuentes aseguran que, en realidad, presionan para negociar una salida.
No obstante, pese a lo anterior, Putin estaría decidido a escalar el conflicto, quizá hasta sus últimas consecuencias, sin admitir que su país no “ganó ni perdió” en estos cinco años.
Incluso, indican, el mandatario consideraría que su vida correría peligro si no se hace con el control definitivo del Donbás. Habría llegado a decir: “Me van a ahorcar”.
“El ambiente entre la élite rusa es aún más pesimista. Fuentes internas citadas por The Economist revelan un consenso creciente de que la guerra, que ya roza los cinco años, es un fracaso por el enorme tiempo perdido, sin importar el resultado. Sin embargo, la lógica criminal que rige el régimen de Putin exige que jamás exhiba debilidad”, detallaron.
Putin busca más negocios con China mientras India le pide que acabe con su "guerra interminable" https://t.co/kM9EhmkXKm
— EL MUNDO (@elmundoes) September 1, 2026
¿Qué opinan los aliados de Vladimir Putin sobre la guerra?
Aunque los socios principales no han dejado sola a Rusia, al menos dos se muestran distantes respecto de prolongar el conflicto.
Por un lado, China ha aprovechado para cerrar negocios con Putin en los últimos meses. Al parecer, el gigante asiático no tiene prisa porque la guerra termine, aunque ha insistido en que la salida debe ser diplomática.
De acuerdo a El Mundo, Putin coincidió con Xi Jinping en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai, con el objetivo de que China siga siendo su principal comprador de petróleo.
“Pero Pekín tampoco quiere que Putin desestabilice tanto Europa o Asia que termine perjudicando los intereses comerciales chinos. China puede esperar: cuanto más aislada quede Rusia de Europa, mayor será su capacidad para imponer precios y condiciones a Moscú”, expuso el medio español.
En esa misma cita estuvo con el primer ministro de India, Narendra Modi, quien sí se pronunció a favor de que las hostilidades terminen cuanto antes.
“Cada día que persiste la guerra, la humanidad retrocede un paso, mientras que cada paso hacia la paz ofrece a toda la humanidad una esperanza real. Debemos pasar de una guerra interminable a su final, al cese de las hostilidades. Y tendremos que avanzar precisamente en esa dirección”, expresó entonces Modi.
Según testigos, Putin habría respondido: “Muchas gracias, primer ministro. Estamos avanzando por este camino”.
Cabe señalar que, hace algunas semanas, el líder ruso dejó claro que solo aceptaría una cumbre con Ucrania para firmar un acuerdo de paz, algo que por ahora sigue viéndose muy lejano.




