La tarde del lunes se dio a conocer la dimisión del entonces jefe del Ejército de EEUU, Dan Driscoll; un movimiento que ocurre en un momento delicado, marcado por una guerra estancada con Irán y una escasez de misiles.
Según la prensa de ese país, Driscoll adujo agotamiento antes de presentar su renuncia al presidente Donald Trump; sin embargo, la razón de fondo habría sido su mala relación con su superior directo, el secretario de Guerra Pete Hegseth.
Un reporte de Axios describió cómo transcurrieron los meses finales de Driscoll al mando del organismo. Según el medio, la relación con Hegseth se volvió insostenible cuando éste removió al jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, en abril pasado.
Todo sugiere que ambos funcionarios eran cercanos y compartían visiones respecto de la modernización del Ejército y el giro decidido hacia una estrategia centrada en drones.
Por ahora, también se sostiene que Driscoll sostuvo una reunión de 30 minutos con Trump en la Casa Blanca. Al parecer, el mandatario le habría pedido al jefe del Ejército que permaneciera hasta noviembre, cuando se realicen las elecciones de medio término, pero el funcionario se negó.
Con todo, fuentes señalan que la relación entre Trump y Driscoll se mantuvo en buenos términos. El funcionario dejará el Pentágono en el transcurso de las próximas semanas.
“Driscoll conversó recientemente con el presidente Trump y le expresó su inquietud por la situación del Ejército. Otra persona describió el escenario con una sola palabra: ‘Triste’”, indicaron desde Axios.
Relación tensa entre Dan Driscoll y Pete Hegseth
Como se dijo, los dos personeros mantenían un vínculo distante que se deterioró aún más tras la salida de Randy George. A ello se suma que Driscoll es amigo cercano de JD Vance, el vicepresidente de EEUU; de hecho, habría sido él quien propuso su nombre para el cargo.
Vance y Hegseth han tenido roces en los últimos meses debido a la estrategia que el país ha seguido en la guerra con Irán. Cabe recordar que el primero fue una de las autoridades que, desde un inicio, se opuso a ese conflicto.
Prior to his resignation Monday, Army Secretary Dan Driscoll brought his concerns about the future of the Army under Defense Secretary Pete Hegseth directly to President Trump, during a closed-door meeting last week at the White House, four people familiar with the conversation… pic.twitter.com/D8gvJkIIif
— OSINTdefender (@sentdefender) September 1, 2026
“Driscoll despuntaba como una figura con proyección en la administración Trump, pero mantenía una relación tirante con Hegseth. Algunos funcionarios estadounidenses afirman que el secretario de Defensa ‘desconfiaba de él y era paranoico’ con Driscoll, en parte por la estrecha relación de este con el vicepresidente JD Vance, compañero suyo en la Facultad de Derecho de Yale”, señalan.
“Driscoll y George respaldaron la Iniciativa de Transformación del Ejército, que buscaba fusionar dos comandos —el Comando de Futuros y el Comando de Entrenamiento y Doctrina— y retirar armamento emblemático, incluyendo el AH-64D Apache, el M10 Booker y el dron Gray Eagle”, agregan.
Por otro lado, sostiene el medio, el funcionario no era bien visto en el círculo de Hegseth porque no se mostraba como un republicano de línea dura, ya que solía mantener conversaciones con allegados al Partido Demócrata.
De hecho, su nominación había sido respaldada por 16 senadores de ese conglomerado, en abril de 2025.
También era habitual que interactuara con medios no cercanos al mundo ‘MAGA’, algo que incomodaba al secretario de Guerra.
Cabe señalar que su reemplazo será oficializado en los próximos días, y deberá ser ratificado por el Senado.




