La Policía de Bolivia puso este martes a disposición de Perú al máximo cabecilla de la organización criminal peruana Los Pulpos, Jhonsson Cruz Torres, conocido como ‘Jhonsson Pulpo’, a pocas horas de ser detenido en La Paz luego de una extensa persecución, de acuerdo con lo comunicado por el Gobierno peruano en sus redes sociales.
La entrega de Jhonsson Pulpo, sucesor del mayor clan delictivo de Perú con base operativa en la ciudad de Trujillo, tuvo lugar en la localidad fronteriza de Desaguadero, a orillas del lago Titicaca, donde se ubica el principal paso terrestre entre ambos países.
Sobre Cruz Torres, de 29 años, pesaba una orden de captura internacional tras ser condenado a cadena perpetua por un robo en el que falleció un comerciante, así como por varios secuestros y asesinatos perpetrados en Trujillo, ciudad de la costa norte de Perú, a unos 570 kilómetros de Lima.
Por ahora, las autoridades peruanas no han precisado en qué penal será internado Cruz Torres. Sin embargo, es posible que sea trasladado al establecimiento de máxima seguridad de Challapalca, a 4.850 metros de altura, lugar en el que su padre, Jhon Cruz Arce, alias ‘Jhon Pulpo’, purgó una pena de 25 años, hasta quedar en libertad el año pasado.
Previo a su traslado, el Ministerio del Interior indicó que el detenido será conducido a Lima para las diligencias de rigor y su entrega a la justicia peruana.
🚨 “Jhonsson Pulpo” ya está en el Perú
🇵🇪 El Mininter, a través de @MigracionesPe y en coordinación con las autoridades bolivianas, concretó el retorno al país de Jhonsson Smith Cruz Torres, alias “Jhonsson Pulpo”.
El cabecilla de “Los Pulpos” y su cómplice quedaron bajo… pic.twitter.com/MxN0zK6gGU
— Ministerio del Interior 🇵🇪 (@MininterPeru) September 2, 2026
Junto con Jhonsson Pulpo fue arrestado otro supuesto miembro de la organización que lo acompañaba y, según se presume, le brindaba apoyo, identificado como Gabriel Alexander Saúl M.G., de 23 años.
La detención del cabecilla fue el resultado de un operativo de inteligencia coordinado entre las policías de Bolivia y Perú, con el apoyo de la oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Lima y de la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos.
Rastrearlo tomó varios años: al principio se creía que se había radicado en Chile con otros integrantes de su familia, pero en la fase final la atención viró hacia Bolivia, donde a comienzos de este año fue arrestada la pareja del alias Jhonsson Pulpo, Keysi Salvatierra, quien igualmente contaba con una orden de captura internacional por un secuestro.
En una breve comparecencia en La Paz, el comandante nacional de la Policía de Bolivia, coronel Adrián Álvarez, señaló a la prensa que Cruz Torres constituye un “objetivo de alto valor regional”, debido a “la peligrosidad y el alcance de los delitos cometidos con base de operaciones en Perú, que además se extendieron a Chile y Argentina y que se buscaba replicar” en Bolivia.
Para burlar a los investigadores, Cruz Torres incluso simuló su muerte en 2020, en plena pandemia de la covid-19, y, al parecer, se sometió a varias cirugías estéticas para alterar su apariencia y confundir a las autoridades, además de emplear múltiples identidades falsas.
A pesar de su juventud, Jhonsson Pulpo integra la tercera generación de un clan delictivo al que ha impulsado a extender sus tentáculos más allá de Trujillo, mediante acciones violentas.
A Los Pulpos se les imputa uno de los episodios más brutales del crimen organizado en Perú este año: el secuestro del empresario minero Jenss Lara, de 31 años, ocurrido de madrugada un domingo en Trujillo, mientras los cuatro acompañantes que iban con él en su vehículo fueron asesinados.
Los captores montaron un falso operativo de la división de la Policía peruana contra el crimen organizado, y la víctima fue liberada al día siguiente, luego de que, según trascendió, la familia del empresario abonara parte del rescate, extremo que las autoridades peruanas no confirmaron.




