Funcionarios de la Administración de Control de Drogas (DEA) y del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos (EEUU) expusieron sus aprendizajes y prácticas en la lucha contra el crimen organizado ante servicios y entidades chilenas vinculadas a la seguridad, mediante una mesa de conversación realizada en la capital de la región del Bío Bío.
La actividad tuvo lugar en dependencias de la Escuela de formación de Carabineros en Concepción, donde se desarrolló la mesa ‘Trabajo y rol de la DEA y FBI en el combate del crimen organizado: realidad en Latinoamérica’.
El encuentro sirvió para conocer experiencias y tácticas de organismos especializados de EEUU, además de propiciar un análisis sobre los desafíos que enfrenta esta parte del continente ante este fenómeno.
En ese sentido, el delegado presidencial regional, Julio Anativia, subrayó la relevancia de la cooperación internacional, tanto en el trabajo operativo como en la comparación y comprensión de la realidad del continente.
Sostuvo que las experiencias comparadas en ámbitos tan complejos como el crimen organizado resultan muy útiles para fortalecer la labor de las instituciones policiales en Chile.
Desde esa perspectiva, recalcó que compartir experiencias, intercambiar opiniones y diversas miradas frente a un fenómeno que no reconoce fronteras ni divisiones administrativas, es clave para avanzar de forma más efectiva contra el crimen organizado.
Al encuentro asistieron representantes de las policías de Chile, el Ministerio Público y servicios ligados a la seguridad y fiscalización, como Aduanas y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
Sobre lo anterior, el seremi de Seguridad en la zona, Richard Soto, indicó que, si bien la experiencia es valiosa, este conocimiento debe adaptarse a la realidad de cada territorio.
Precisó que contaron con la participación de agentes extranjeros del FBI y la DEA, quienes compartieron algunas de las experiencias que han tenido en nuestro país.
Agregó que esto es relevante y se transmitió a las policías locales para favorecer el intercambio de información y el traspaso de realidades, tanto desde Estados Unidos hacia ellos como de ellos hacia Estados Unidos.
Ahora, las policías y los distintos servicios deben aterrizar estas realidades al territorio, con el objetivo de seguir trabajando en el combate al crimen organizado dentro del país.




