Desde la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) señalaron que el incremento del diésel, inferior a $100, es “menos negativo de lo previsto”, aunque admiten que sigue siendo perjudicial y terminará impactando en la inflación.
Lo anterior ocurre después de que Enap informara los montos definitivos de las variaciones estimadas en los precios de los combustibles, precisamente en la semana previa a las Fiestas Patrias. La gasolina de 93 y de 97 octanos aumentará 35 pesos por litro a contar de este jueves 10 de septiembre, mientras que el diésel registrará un alza más pronunciada, de 89 pesos por litro.
Ante ello, la CNDC indicó en un comunicado que “es una mala noticia porque implica nuevos aumentos de precios. Aunque su implementación fue anunciada en agosto, el efecto es perjudicial para el transporte de carga y, por extensión, para la cadena logística. Estamos asumiendo todos los costos”, expresó el presidente de la confederación, Juan Araya.
En agosto se concretó la primera de estas subidas, cercana a $100, y en esa oportunidad el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, explicó que formaba parte de un ajuste gradual hasta completar $250 en el diésel. No obstante, con el alza actual, el costo es un 50% mayor respecto del nivel que tenía en marzo.
De este modo, desde la segunda mitad de marzo, cuando este combustible valía cerca de $900 por litro, el precio ha mostrado oscilaciones significativas, incluidas bajas que lo acercaron a los $1.200.
Sin embargo, la preocupación se mantiene en el gremio porque los incrementos sucesivos van dejando fuera de competencia a las pequeñas empresas del rubro, que no cuentan con caja para enfrentar el escenario.
“Si bastara con trasladar directamente el mayor costo a la tarifa de fletes, la dificultad sería menor, pero no todos los generadores de carga, nuestros clientes, lo han hecho. Y algunos no lo aplican en los porcentajes adecuados”, sostuvo el titular de la Confederación.
El encarecimiento de los combustibles se suma al alto Ipecé de 0,6% conocido el martes, que generará efectos en cadena sobre los costos directos y logísticos. La inflación, advierten, elevará los precios de repuestos, las deudas en UF por la compra de camiones y equipos, y los lubricantes, entre otros.




