El oficialismo sale al rescate. Los senadores Andrés Longton y Arturo Squella culminaron una propuesta destinada a dar viabilidad a la polémica reforma constitucional en seguridad impulsada por el Gobierno. En paralelo, la agenda de seguridad del Ejecutivo sigue avanzando. Este miércoles se despachó el primer proyecto del paquete: el que extiende el plazo de flagrancia de 12 a 24 horas.
Tras permanecer las últimas semanas detenida en la Comisión de Constitución del Senado, asoma una señal de optimismo para la reforma a la Carta Fundamental en materia de seguridad presentada por el Gobierno.
Los senadores Andrés Longton (RN) y Arturo Squella (Republicanos) informaron que alcanzaron un acuerdo integral y ya tienen lista la propuesta que pondrán sobre la mesa de la comisión, con el fin de discutirla y encauzar el proyecto.
Los ejes se reducen a tres, en vez de los ocho originales: incorporar el crimen organizado en la Constitución, instaurar un régimen penitenciario diferenciado y fijar una nueva causal para aplicar el Estado de Excepción de Emergencia, basada en el riesgo para la seguridad pública.
El senador Longton profundizó en esta última alternativa, que busca evitar la creación de un nuevo estado de excepción, y detalló parte de su alcance.
“Fortalecer el estado de emergencia 2.0 o calificado, como lo quieran llamar, y establecer elementos relevantes dentro de ese estado de emergencia para darle mayor solidez a un Estado de Excepción que ha funcionado exitosamente en la macrozona sur y que, por lo mismo, es necesario potenciar”, sostuvo.
Con todo, esa discusión deberá aguardar. El proyecto sigue con urgencia simple y la Comisión de Constitución está enfocada en otras materias. Su presidente, el senador del PPD Pedro Araya, señaló que la tabla para el retorno de la semana distrital ya está fijada y que el debate podría retomarse en octubre.
“La Comisión de Constitución ya estableció la tabla para el retorno de la semana regional y todas las sesiones de esa semana se destinarán a revisar diversos nombramientos. En consecuencia, este proyecto no estará en tabla antes de octubre”, explicó.
La idea de una reforma constitucional continúa sin convencer a todos los sectores. El senador Matías Walker advirtió que el proyecto terminará por “muerte natural” y que lo ideal sería seguir avanzando en leyes.
“Cada minuto dedicado a una reforma constitucional que divide a los chilenos es un minuto que dejamos de lado para debatir una nutrida agenda de proyectos de ley en seguridad que sí nos une, iniciativas que venimos discutiendo hace muchos años”, cuestionó el militante de Demócratas.
“Creo que la reforma va a fallecer por muerte natural, porque lo que corresponde es concentrarse en los proyectos de ley de la agenda de seguridad”, insistió.
En paralelo, la Sala de la Cámara de Diputados aprobó y despachó a ley el primer proyecto de la agenda de seguridad, que eleva el período de flagrancia de 12 a 24 horas y, de manera excepcional para la Policía Marítima, a 48 horas.
Asimismo, se incorporan nuevas atribuciones para realizar diligencias en flagrancia, como requerir dispositivos tecnológicos. Sobre esto se refirió el ministro de Justicia, Fernando Rabat.
“Cuestiones de carácter tecnológico podrán ser solicitadas por las policías con el propósito de establecer la existencia del delito y la participación en estos. Se amplía el plazo de flagrancia, esto es, de 12 a 24 horas como regla general”, detalló.
Además, el titular de Justicia adelantó que la norma será ley a la brevedad, señalando que buscarán acelerar al máximo su promulgación y publicación.




