José Humberto Pérez Fuentealba, conocido como el “psicópata de Facebook“, recibió la pena de presidio perpetuo calificado tras un juicio oral en el que se probó que se hacía pasar por mujer a través de perfiles falsos y solicitaba fotografías para una supuesta tesis universitaria de masoterapia, para luego extorsionar a las víctimas, registrándose 200 afectadas.
Por medio de avisos en Facebook y usando teléfonos de prepago, ofrecía una aparente forma simple de ganar dinero. Pérez usaba el nombre “Camila Arias“, de 26 años, una estudiante de masoterapia que requería imágenes para su tesis. Una vez que obtenía las primeras fotos, amenazaba y chantajeaba a las mujeres.
Aquel era solo uno de los múltiples perfiles femeninos falsos del condenado, quien actuó desde su domicilio en Talagante e incluso, más tarde, desde la cárcel, cuando quedó en prisión preventiva en 2023.
Entre marzo y mayo de 2024 surgieron denuncias similares, lo que motivó a Gendarmería a allanar su celda, donde se encontró un teléfono. Las pericias revelaron conversaciones con nuevas víctimas y requerimientos del mismo tipo.
De acuerdo con Meganoticias, la investigación de la PDI y la Fiscalía Oriente estableció que el hombre agredió a cientos de mujeres en diversas zonas del país, varias de ellas menores de edad. Las primeras denuncias datan de 2017, aunque recién en 2021 se identificó un patrón.
“Pudimos identificar 200 víctimas. Todas mujeres, muchas de ellas niñas menores de edad y todas en una situación de alta vulnerabilidad”, precisó la fiscal regional Metropolitana Oriente, Lorena Parra.
El Sexto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago lo condenó a presidio perpetuo calificado tras comprobar 66 delitos. Además, el Ministerio Público solicitó una vigilancia especial para impedir que vuelva a acceder a un teléfono móvil.
El modo de operar del “psicópata de Facebook”
Entre las afectadas figura una joven que tenía 18 años y cursaba cuarto medio cuando se topó con uno de los avisos.
“Estaba en cuarto medio y buscaba trabajo. Me pareció una forma fácil de ganar dinero”, relató.
Al iniciar el contacto, Pérez se presentó diciendo: “Mi nombre es Camila Arias, tengo 26 años y estudio masoterapia“.
A cambio de las imágenes ofrecía de inmediato un pago de $100 mil.
El hombre solicitaba nombre, edad, peso y estatura, y añadía una supuesta urgencia por la disponibilidad de cupos.
“Necesito una persona responsable y con disponibilidad inmediata”, insistía, a lo que la estudiante terminó accediendo.
Las primeras peticiones parecían coherentes con el supuesto trabajo, pero luego fueron escalando de manera progresiva.
“Desde la quinta foto en adelante pedía cada vez con menos ropa. Hasta la última, cuando llegó la amenaza. Me envió todos mis datos, todas mis fotos y advirtió que, si no hacía lo que exigía, las publicaría”, contó la mujer al citado medio.
Además, en mensajes recuperados durante la indagatoria quedó en evidencia la presión que ejercía. Entregaba instrucciones detalladas y, ante la negativa, amenazaba con una cuenta regresiva tras la cual, si no cumplían, publicaba todo el material.
“O hacemos un trato o lo envío a tus amigos y redes sociales“, intimaba, exigiendo también dinero a cambio de supuestamente eliminar los archivos.
“Había súplicas, llanto y una profunda desesperación“, señaló la fiscal de Género, Glenis Sánchez.
La detención del condenado por extorsionar a cientos de mujeres
El comisario Daniel Gallardo, de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la PDI, indicó que en la investigación determinaron que se trataba de un hombre adulto que utilizó “numerosos nombres de mujeres, distintos teléfonos y, por supuesto, múltiples (perfiles de) Facebook“.
Fue capturado cuando los equipos ubicaron uno de los números telefónicos que empleaba. El 30 de noviembre de 2023, la PDI llegó a su vivienda en Talagante y lo arrestó. El medio conversó con un familiar que aseguró desconocer las actividades del condenado de más de 40 años.
En el procedimiento se incautaron dos teléfonos móviles, dos pendrives y dos computadores.
El comisario Gallardo agregó que en la causa “se analizaron millones de archivos“. Por ello, la policía civil empleó inteligencia artificial para clasificar y depurar la información revisada. Entre los antecedentes había desnudos y registros vinculados a abuso sexual infantil y pornografía infantil.
La fiscal Sánchez precisó que, aunque el sujeto catalogado como “psicópata” pudo formular solicitudes en 2021, las amenazas podían concretarse recién en 2022 o 2023.
“Conservaba diverso material para volver a contactar a estas mujeres y lograr lo que buscaba“, puntualizó la persecutora.




