El ministro de Agricultura, Jaime Campos, apoyó la decisión del Gobierno del presidente José Antonio Kast de no realizar un acto oficial por el 11 de septiembre, afirmando que se trata de una fecha que “divide a los chilenos” y que conmemorarla sólo ayudaría a sostener la polarización en el país.
En diálogo con Radio Bío Bío, el secretario de Estado —quien también fue ministro de Justicia y Derechos Humanos durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet— fue consultado por la determinación del Ejecutivo de no efectuar una ceremonia oficial por los 53 años del golpe de Estado.
“En lo personal, estoy absolutamente de acuerdo. Esto no lo digo como ministro de Justicia ni como ministro de Agricultura, lo digo como un simple ciudadano”, comenzó señalando Campos.
A juicio del titular de Agricultura, “es evidente que el 11 de septiembre es una fecha que divide a los chilenos, como también hay otras que, lamentablemente, generan el mismo efecto”.
En esa línea, vinculó la decisión de La Moneda con el llamado a la unidad nacional que el presidente Kast ha planteado desde el inicio de su administración.
“Si el Gobierno del presidente Kast ha hecho un llamado desde sus inicios a la unidad nacional, nada que permita seguir dividiendo o polarizando más al país va a contar con el apoyo de este Gobierno”, sostuvo.
Campos: “No hay nada que conmemorar”
Campos profundizó en su postura y aseguró que, como Ejecutivo, “en esta ocasión no tenemos nada que conmemorar” de forma especial.
Para sostener su posición, mencionó otros episodios de la historia chilena que generaron hondas divisiones políticas, entre ellos las batallas de Lircay, Concón y Placilla, además de las muertes de Manuel Rodríguez y Diego Portales, y el suicidio del presidente José Manuel Balmaceda.
“Son todas fechas que nos dividen, entonces, ¿qué tenemos que conmemorar? Por el contrario, lo que aquí tenemos que hacer es generar condiciones de unidad nacional para poder seguir avanzando, que ese es el propósito que anima al Gobierno del presidente Kast”, afirmó.
Pese a ello, el exministro de Justicia planteó que el 11 de septiembre sí debe ser un motivo de reflexión, especialmente para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
“Uno como ciudadano, ¿qué puede hacer en relación con estas efemérides? Obviamente, que reflexionar sobre ellas para que nunca más puedan ocurrir episodios tan luctuosos y tan tristes”, señaló.
Campos recordó, además, que era estudiante de quinto año de Derecho cuando ocurrió el golpe de Estado de 1973, por lo que dijo conservar un recuerdo personal de esa jornada.
“Siempre lo tengo presente, obviamente, porque lo viví”, expresó. Sin embargo, agregó que “en lo personal, no tengo nada que conmemorar el día 11 de septiembre, porque es un episodio triste de la historia de Chile“.
“Y no solamente me refiero a lo que ocurrió el día 11, sino que también a todo lo que provocó el 11 de septiembre. Permanentemente, estoy reflexionando y pensando en ello y tratando de que nunca más volvamos a llegar a esa situación”, añadió.
“Seguir hurgando en la herida”
Ante la consulta de si echaba de menos un acto oficial que llamara a la reflexión, considerando además su participación en gobiernos anteriores, Campos volvió a defender la determinación de la actual administración.
“El Presidente ha llamado a la reflexión sobre el particular”, sostuvo.
Finalmente, afirmó que si el mandatario busca generar condiciones para alcanzar la unidad nacional y terminar con la polarización, “creo que es acertado lo que ha hecho el Gobierno”.
“De lo contrario, es seguir metiendo el dedo en la llaga y acelerando los procesos de división o de polarización. Y cada cual en su fuero interno hará las reflexiones y sacará las conclusiones que correspondan”, concluyó el ministro.
El 11 de septiembre se rememora el golpe de Estado de 1973, cuando las Fuerzas Armadas encabezadas por Augusto Pinochet derrocaron al gobierno constitucional del presidente Salvador Allende, bombardearon La Moneda e instauraron una Junta Militar.
Ese hecho dio inicio a una dictadura que se extendió hasta 1990 y durante la cual, según los informes oficiales, la cifra total de víctimas calificadas oficialmente es de 40.175 personas, incluyendo ejecutados políticos, detenidos desaparecidos y víctimas de prisión política y tortura.
Desde el retorno a la democracia, los distintos gobiernos han conmemorado oficialmente la fecha con el propósito de resguardar la memoria, promover el respeto por los derechos humanos y reafirmar el compromiso democrático.




