José Antonio Kast completó seis meses al mando de la República. Un primer tramo signado por ciertos éxitos, aunque igualmente por descoordinaciones internas y una oposición notoriamente desarticulada.
Sin embargo, más que el balance de este medio año, la atención se centra en los retos que se avecinan para el Ejecutivo y, desde luego, en el papel que asumirá la oposición.
Aunque el Gobierno logró un hito al aprobar una reforma tributaria en menos de un año, deberá reforzar su coordinación como sector para sellar acuerdos de características semejantes.
Ello, teniendo en cuenta que la llamada Mega Reforma de Seguridad no consiguió concitar acuerdo dentro del propio oficialismo.
A ello se añade la aprobación ciudadana, uno de los factores que más inquieta al Gobierno. El sondeo más reciente de Criteria indicó que la desaprobación alcanzó el 58%.
Dentro del oficialismo, las evaluaciones han sido dispares. Algunos sectores extrañan, por ejemplo, a un mandatario con mayor presencia en la coordinación del bloque.
En esa dirección se pronunció el diputado republicano Agustín Romero. También subrayó que las prioridades del Ejecutivo pasan hoy por el empleo y por honrar lo comprometido en la campaña.
Por su parte, en la UDI, el senador Gustavo Sanhueza recalcó que el Ejecutivo aprenderá de los yerros cometidos.
En la vereda opositora, el panorama tampoco es sencillo. El bloque ha recibido golpes fuertes en poco tiempo, empezando por la derrota presidencial.
A ello se agrega que no han conseguido articularse con eficacia, como se evidenció, por ejemplo, durante la discusión de la Megarreforma Económica.
Aun así, desde ese mismo sector han lanzado duras críticas al trabajo del Ejecutivo, aunque todavía sin exhibir un plan nítido de unidad.
En esa sintonía se manifestó la diputada del Frente Amplio, Tatiana Urrutia. A su vez, el parlamentario socialista, César Valenzuela, sostuvo que uno de los desafíos es alcanzar la unidad efectiva del sector.
Con este panorama, el Ejecutivo cierra su primer semestre con desajustes de coordinación dentro de su propio sector, mientras la oposición aún tiene el desafío de definir una estrategia común para los próximos meses.




