El presidente José Antonio Kast abordó el 11 de septiembre, en el marco de la conmemoración de los 53 años del golpe de Estado, una jornada en la que su Gobierno resolvió no llevar a cabo, por primera vez desde el retorno a la democracia, un acto oficial para rememorar la fecha.
Desde Corral, en la región de Los Ríos, Kast afirmó que la historia de Chile es imborrable, aunque enfatizó que el país debe poner atención igualmente en las problemáticas que hoy afectan a sus habitantes.
“Hoy soy presidente de la República y mi deber es resguardar y promover aquellas políticas públicas que elevan la calidad de vida de todos los chilenos”, expresó.
“No podemos borrar la historia; trae consigo dolores y convicciones. Es altamente probable que aquí en Corral existan miradas muy diferentes sobre lo ocurrido hace 53 años”, añadió.
En esa línea, el mandatario planteó que el país no debe quedar atado a las fracturas del pasado.
“Porque, del mismo modo que no puedo borrar la historia, tampoco puedo pedir a nuestros compatriotas que quedemos condenados por nuestra historia a no poder proyectar el futuro de nuestra nación”, afirmó.
Kast indicó que ese es justamente el propósito de sus actividades en esta fecha, con el foco puesto en las necesidades presentes de la ciudadanía.
“Es acompañar a nuestros compatriotas”, señaló, al mencionar casos de personas afectadas por problemas de vivienda y de salud. “Qué mejor que reencontrarnos en un día que marcó la historia de Chile”, agregó.
Sin acto oficial de conmemoración
Las palabras del presidente se dan en un día inédito desde el regreso a la democracia. El Ejecutivo de Kast optó por no efectuar una ceremonia oficial por el 11 de septiembre en La Moneda, ni considera un mensaje presidencial a la nación ni la presencia del mandatario en alguna actividad institucional de homenaje.
Esta determinación quiebra la tradición sostenida por los gobiernos democráticos desde 1990 y ha suscitado reproches de la oposición, que ha objetado que el Ejecutivo no lleve a cabo una actividad institucional para abordar una fecha signada por el golpe de Estado y las posteriores violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
El contraste se acentúa al considerar la trayectoria política de Kast y su postura frente a la dictadura de Augusto Pinochet.
El actual mandatario ha expresado de manera sostenida su adhesión a la figura del excomandante en jefe del Ejército, y esta semana evitó formular una condena explícita a las declaraciones del presidente argentino Javier Milei, quien reivindicó elementos del régimen de Pinochet durante el Foro Madrid celebrado en Santiago.
El 11 de septiembre rememora el golpe de Estado de 1973, cuando las Fuerzas Armadas lideradas por Augusto Pinochet depusieron al gobierno constitucional del presidente Salvador Allende, bombardearon La Moneda y conformaron una Junta Militar.
Ese hito dio paso a una dictadura que se prolongó hasta 1990 y durante la cual, conforme a informes oficiales, el total de víctimas calificadas oficialmente asciende a 40.175 personas, entre ellas ejecutados políticos, detenidos desaparecidos y víctimas de prisión política y tortura.
Desde el regreso a la democracia, los sucesivos gobiernos han realizado conmemoraciones oficiales de la fecha para resguardar la memoria, fomentar el respeto de los derechos humanos y reafirmar el compromiso con la democracia.




