Siete de los aprehendidos en el marco de una investigación por un secuestro extorsivo en la región Metropolitana, entre ellos el exfiscal Vinko Fodich, fueron formalizados este viernes. El tribunal determinó la prisión preventiva para Fodich, Rodrigo Navarrete Umaña (inspector de la PDI) y Luis Moraga Parisi (primo del excandidato presidencial Franco Parisi).
Cabe señalar que, durante la tarde, se comunicó inicialmente que las detenciones de los imputados Stefano Andreotti y Claudio Navarrete se extendían hasta el martes.
El fiscal Supraterritorial Miguel Ángel Orellana indicó que se formularon cargos a siete imputados, atribuyéndoles principalmente asociación criminal, secuestro extorsivo y extorsión. Además, se les imputan otros delitos como tenencia ilegal de arma de fuego, de municiones, de fuegos artificiales, entre otros.
El persecutor precisó que, aunque se solicitó la prisión preventiva para todos, “la audiencia por un tema de programación del tribunal llegó hasta ese momento“. En ese marco, tres defensas adelantaron que no harían alegatos de fondo frente a la cautelar pedida, por lo que los abogados de Navarrete Umaña, Vinko Fodich y Moraga Parisi “de alguna manera se allanaron, por ahora, según sus propias palabras, a la cautelar de prisión preventiva”.
“Dentro de los antecedentes con los que se justificó la necesidad de cautela, estaba el hecho de que todos los imputados tuvieran plena conciencia de que el plan criminal de esta organización suponía la participación de funcionarios de la PDI“, señaló Orellana.
En esa línea, el fiscal subrayó que invocaron como sustento para pedir la medida más gravosa la necesidad de “levantar la alerta” por la eventual intervención de funcionarios activos de la policía civil.
Respecto de Fodich, Orellana puntualizó: “No hay nadie del Ministerio Público formalizado ni investigado por este hecho. Vinko Fodich es un imputado que hace muchísimos años no forma parte del Ministerio Público y que los delitos que cometió en nada tienen que ver con el hecho de que alguna vez haya formado parte del Ministerio Público”.
El resto de las situaciones procesales se definirá desde las 9:00 horas de este sábado.
Detalles de la investigación por secuestro extorsivo en Santiago vinculado al exfiscal Fodich
En la audiencia se expusieron pormenores de la supuesta organización creada para obtener dinero de víctimas de nacionalidad china.
De acuerdo con lo verificado por Radio Bío Bío, entre el 3 y 5 de agosto los siguientes imputados se coordinaron para planificar un secuestro: Ángelo Stevens, Rodrigo Navarrete, Luis Moraga Parisi, José Pinto, Vinko Fodich, Sebastián Gajardo, Ángel Herrera, Stefano Andreotti, Claudio Navarrete.
Para ejecutar el plan, adaptaron una sala de eventos de un edificio en la calle José Miguel Carrera, en la comuna de Santiago, con apariencia de cuartel policial.
Con ese propósito, dispusieron elementos con el logo de la PDI y una pizarra con un supuesto organigrama de una banda que vinculaba a las víctimas con organizaciones criminales de origen chino. Entre los objetos había tazas de la policía civil e incluso una foto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para aparentar nexo con el FBI.
El 3 de agosto, Luis Moraga Parisi acudió a un centro de estética de las víctimas haciéndose pasar por funcionario de la PDI y realizó consultas sobre la familia. Al día siguiente, el mismo imputado fue al domicilio en Santiago y exhibió una carpeta simulando verificar identidades.
Hechos del día del secuestro
El 6 de agosto, en la calle Claudio Gay, el imputado José Pinto Insunza se reunió con una de las víctimas para concretar la entrega de un vale vista por $42 millones. Al lugar también llegaron en dos vehículos Sebastián Gajarddo, Pablo Gajardo y el inspector de la policía civil, Rodrigo Navarrete, quienes esposaron a la víctima y a Pinto Insunza (concertado para ese fin).
Luego, trasladaron a todos al falso cuartel y allí simularon tener detenido a Ángelo Stevens. A su vez, Ángel Herrera y Luis Moraga se hicieron pasar por policías, Stefano Andreotti interactuó con ellos y Claudio Navarrete fingió pertenecer al FBI.
Minutos después arribó Fodich —representante legal de un familiar de la víctima— junto a la ciudadana china, hermana del supuesto imputado.
En las dependencias del presunto cuartel, los involucrados afirmaron que había pruebas en su contra y exigieron $300 millones para anular el procedimiento. En ese contexto, también esposaron a la mujer china, alegando que mantenía una orden de detención pendiente.
Para reforzar el montaje, Ángelo Stevens fingió efectuar un pago a cambio de su supuesta liberación. Acto seguido, la víctima consiguió $20 millones con una amiga y, acompañada por Fodich, fue a recoger el dinero, dejando pactado saldar el resto posteriormente; ambas víctimas fueron liberadas más tarde.




