Mundo

hrs

Balance de la convención republicana y su impacto rumbo a las elecciones de medio término en EEUU

logo César Vega Martínez
Escrito por:César Vega Martínez

El jueves concluyó la polémica convención del Partido Republicano en Dallas, Texas, que perseguía tres metas principales: recaudar hasta 50 millones de dólares para la recta final de la campaña de medio término, motivar a sus bases a votar pese al malestar con el actual gobierno de Donald Trump y, potencialmente, buscar debilitar la candidatura senatorial del demócrata James Talarico por el estado mencionado.

De antemano se preveía que el encuentro giraría en torno a la figura de Donald Trump, aunque el mandatario no atraviesa su mejor momento de popularidad, incluso entre votantes blancos y conservadores. Aun así, el presidente pronunció dos discursos en los que se ensalzó a sí mismo.

Trump, protagonista central de la convención

En el seno del partido hay inquietud frente a los comicios, ya que los primeros sondeos señalan que los republicanos podrían perder el control de la Cámara de Representantes ante el Partido Demócrata, mientras que en el Senado la situación es incierta.

El encuentro resulta inusual, considerando que estas citas suelen realizarse en años de elecciones presidenciales.

A lo largo de las dos jornadas, Trump dejó varios momentos, incluso prometiendo pagos de 5.000 dólares a cada estadounidense si su partido resulta vencedor en noviembre, compromisos que en el pasado no ha cumplido.

En su discurso final, llevó a los asistentes a repetir una suerte de compromiso, indicando entre bromas y seriedad que: “Por favor, levanten su mano derecha. Le juro al mejor presidente en la historia de Estados Unidos (él mismo), que nos ama tanto que ni puede respirar, que irán con mi familia (…) a votar el 3 de noviembre”.

“No me importa si estoy registrado o no, voy a intentar hacer trampa como ellos hacen”, agregó en ese momento. El mandatario incluso amenazó con “el infierno” a quienes no voten.

Ese jueves también intervino el vicepresidente JD Vance, quien apeló al nacionalismo estadounidense y lanzó varios dardos a los rivales demócratas.

“No son el partido de Roosevelt ni de Kennedy. De hecho, ya ni siquiera son el partido de Bill Clinton. Los demócratas son el partido del odio. Son el partido que desprecia a Estados Unidos y a la gente que lo construyó”, afirmó en un momento.

“Tenemos que enviar un mensaje este noviembre: el país no pertenece a los radicales, no pertenece a los burócratas y no pertenece al mejor postor. Este país nos fue entregado por nuestros padres y por los padres de ellos. Recibimos este derecho de nacimiento nacional”, añadió más tarde.

Vance, entrada la noche, también increpó a un asistente que portaba la bandera de México. “Si tanto te gusta (México), mueve el culo, compra un vuelo y vete allí”, le recriminó el vicepresidente.

En esa misma línea, la convención dejó claro que también buscaba debilitar a la facción demócrata más progresista. De allí surgieron numerosos ataques a figuras como el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, el candidato al Senado por Michigan, Abdul El-Sayed, y el ya mencionado Talarico.

Este último, pastor nacido en Round Rock, afrontará una de las contiendas más llamativas contra el republicano Ken Paxton. El partido en el poder arriesga perder uno de sus bastiones estatales.

Durante su alocución, Paxton se refirió a su rival como un aspirante “feo y mal vestido”, señal de una ofensiva de tintes más personales.

Cabe señalar que la organización esperaba reunir al menos 20.000 asistentes durante los dos días. No obstante, según El Mundo, en ambas jornadas se observaron asientos vacíos.

También se contemplaron otras vías de financiamiento, entre ellas que los asistentes se tomaran fotos con Donald Trump por montos cercanos a 80.000 dólares, o compartir una mesa redonda con él por $US 250.000.

Los comicios de medio mandato se celebrarán el próximo 3 de noviembre y serán la primera gran prueba del segundo mandato de Trump, cuya popularidad se sitúa en 33%, según los últimos sondeos.