La exministra del Interior, Carolina Tohá, tildó de “error histórico” la decisión del presidente José Antonio Kast de no conmemorar los 53 años del golpe de Estado y, en cambio, aludir a los seis meses desde el inicio de su administración.
Consultada por la decisión del jefe de Estado de no realizar un acto oficial este 11 de septiembre, la también excandidata presidencial apuntó: “Creo que el problema con el presidente es que él forma parte, y sostiene una visión de esa fecha que contradice todo lo que hemos edificado desde el retorno a la democracia“.
“La hemos reconocido como una jornada sombría de nuestra historia; la hemos evocado como el momento en que se quebró nuestra convivencia; la hemos entendido como una fecha en que, en vez de usar las herramientas de la democracia para resolver nuestras diferencias, se optó por destruirla y desmantelar las instituciones. Y el presidente Kast nunca ha aceptado ninguno de esos juicios”, afirmó.
“Siempre ha tenido una visión respecto de lo que fue esa experiencia y, creo que sería importante como autoridad de todos los chilenos, que hubiera un cambio en eso, porque es una fecha que nos causó mucho dolor y que hasta hoy sigue siendo un tema muy sensible para gran parte de las chilenas y los chilenos”, agregó.
En esa línea, consultada por la alusión que hizo el mandatario —en Valdivia— a sus seis meses de gobierno, sin referirse a los 53 años del golpe de Estado, la exsecretaria de Estado concluyó: “Es una muestra de insensibilidad, una falta de respeto hacia todas las personas que sufrieron en esa fecha y, sobre todo, creo que es un error histórico, porque los países que no recuerdan renuncian a aprender de su pasado. Chile necesita aprender de su historia para no volver a repetirla“.
El 11 de septiembre se conmemora el golpe de Estado de 1973, cuando las Fuerzas Armadas, encabezadas por Augusto Pinochet, derrocaron al gobierno constitucional del presidente Salvador Allende, bombardearon La Moneda y establecieron una Junta Militar.
Ese hecho dio inicio a una dictadura que se prolongó hasta 1990 y durante la cual, según los informes oficiales, la cifra total de víctimas calificadas oficialmente asciende a 40.175 personas, incluyendo ejecutados políticos, detenidos desaparecidos y víctimas de prisión política y tortura.
Desde el regreso a la democracia, los distintos gobiernos han conmemorado oficialmente la fecha con el objetivo de resguardar la memoria, promover el respeto por los derechos humanos y reafirmar el compromiso democrático.




