El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, abordó sus intervenciones que han generado controversia, señalando que la diplomacia en su país “ya no es la misma del pasado” y que si sus respuestas incomodan a algunas personas, es “problema de ellos”.
Entre las polémicas más recientes del diplomático están sus comentarios sobre la participación de organizaciones de izquierda en el estallido social de 2019. En diálogo con La Tercera, recalcó que sus afirmaciones se basaron en lo dicho por autoridades locales. “No enviamos a nadie a investigar aquí en Chile”, subrayó.
Según detalló, sus dichos responden a un “análisis” hecho “a partir de lo que decían los funcionarios electos chilenos, lo que decían las comunidades educativas, la comunidad académica chilena. Quiero ser muy claro: No enviamos a nadie a investigar aquí en Chile. Lo que hicimos fue tomar toda la información que había y la analizamos”.
Incluso enfatizó que “nosotros no realizamos en forma independiente ninguna investigación”.
Un embajador “distinto”
Judd admitió que es “un tipo diferente de embajador” y sostuvo que no le corresponde si la gente se molesta por sus respuestas.
“Cada vez que lo considere necesario, usaré todos los recursos que tengo. La diplomacia para Estados Unidos ya no es la misma del pasado. La diplomacia para Estados Unidos se basa en logros, y vamos a seguir trabajando en ello. Por eso, voy a seguir siendo un tipo diferente de embajador”, afirmó.
Además, fue categórico al señalar que “si las personas se molestan por mis respuestas, el problema es de ellos, es su responsabilidad, yo no lo puedo controlar.
Al mismo tiempo, confirmó que “haré todo lo necesario para apoyar los intereses de Estados Unidos mientras veo también cómo podemos apoyar los intereses chilenos”.
Vínculo de Chile con China
El embajador también se refirió a la relación de Chile con China, afirmando que “nunca han sido un problema”. “Si quieren comprar bienes de China, compren bienes de China. Si quieren vender bienes a China, vendan bienes a China”, añadió.
Sin embargo, aclaró que “cuando hablamos del cable submarino China-Chile, no es un problema comercial, es un tema de soberanía. Si ese cable llega a Chile, Chile perderá su soberanía, no tendrá control. Y si pierde ese control, nosotros no podemos confiar en que la inteligencia que compartimos esté protegida. Nuestra línea roja es la soberanía”.
En esa línea, remarcó que “Estados Unidos ha sido el principal socio económico de Chile durante más de 30 años. Estados Unidos sigue siendo el principal socio económico de Chile. China es el principal destino de exportaciones de Chile, pero China invierte muy, muy poco dinero en Chile. China no crea empleos en Chile. Estas son cosas que sí hace Estados Unidos”.




