El presidente estadounidense, Donald Trump, señaló este domingo que conversó con el líder ucraniano, Volodímir Zelenski, para pedirle que detenga los ataques contra refinerías rusas, pues está provocando “una escasez de diésel”.
“Zelenski tiene que hacer una sola cosa. Tiene que dejar de impactar el combustible diésel en Rusia. Que vaya contra otros objetivos, pero no contra el combustible diésel, porque está provocando una escasez de diésel”, manifestó Trump ante la prensa antes de un partido de golf en Irlanda.
El mandatario estadounidense habló después del anuncio de Zelenski de que Ucrania atacó el sábado dos plantas químicas y una fábrica de drones en las regiones rusas de Perm, Samara y Rostov, además de un depósito de petróleo, una estación de radares y un sistema Pantsir-S2.
Trump atribuyó a los ataques ucranianos contra la infraestructura energética rusa el hecho de “dañar al mundo” y sostuvo que la escasez de diésel proviene de la guerra entre Kiev y Moscú, no la guerra en Oriente Medio.
“Esto no pasa por lo de Medio Oriente. Esto pasa por lo que está sucediendo entre Rusia y Ucrania. Así que hablamos con el Sr. Zelenski al respecto. Hay muchísimos otros objetivos. Que no ataque el combustible diésel porque eso está perjudicando al mundo. No queremos que ataque al combustible diésel”, subrayó.
El Ejército ucraniano informó también de un ataque contra una planta en la ciudad rusa de Toliatti, en la región de Samara, considerada una de las mayores del complejo petroquímico ruso, según su página web.
De acuerdo con el Estado Mayor ucraniano, el caucho sintético producido allí se utiliza, entre otros fines, para la producción de combustible sólido de misiles tácticos y balísticos.
Asimismo, las defensas antiaéreas rusas aseguraron haber derribado 230 drones ucranianos, según fuentes oficiales, que además reportaron ataques enemigos en al menos tres regiones con un muerto y varios heridos.




