La ministra de Salud, May Chomalí, se pronunció este martes sobre un informe de Contraloría que expuso que pacientes en riesgo vital esperaron hasta 73 horas y 41 minutos para recibir una primera atención médica en hospitales de la región Metropolitana.
A su juicio, esta situación es “bastante difícil de creer” y detalló qué pudo haber pasado para que se consigne ese tiempo. Indicó que el registro de la atención pudo haberse ingresado horas después de que un médico efectivamente revisó al paciente.
“Estamos revisando los casos que ellos analizaron y en los que consideraron que había más de 70 y tantas horas (de espera), lo que parece bastante difícil de creer (…) Cuesta entenderlo, porque lo que se observa es el registro de cuándo el paciente ingresa y cuándo recibe la atención o es dado de alta”, señaló.
Luego, añadió que “en eso hay una acción por hacer, que es dejar constancia de que el paciente fue atendido. Y muchas veces lo que pasa es que el paciente ingresa y lo primero es atenderlo y después se completan los registros. Muchas veces ocurre que uno no anota la hora en que lo atendió, sino la hora en que está haciendo el registro, y eso puede ser una dificultad para ver con precisión los tiempos entre que el paciente ingresó y que se atendió. Esto es algo que se ve en todas partes: no necesariamente lo que se registra refleja exactamente la realidad”.
Ese paciente tendría que haber fallecido
Junto con ello, insistió en que se adoptarán todas las medidas de corrección si es que efectivamente un paciente esperó más de 73 horas, pero también planteó que una persona en riesgo vital probablemente habría muerto en ese periodo.
“Un paciente que es clasificado como C1 es un paciente que está en riesgo vital. Por lo tanto, si yo lo atendía a las 72 horas, ese paciente debió haber fallecido. Entonces, es difícil de creer que haya estado en la sala de espera 70 horas antes de atenderlo si es que fue calificado como C1. Bueno, puede también haber un error en la clasificación, pero vuelvo a insistir. Si el paciente fue clasificado como de alto riesgo o riesgo vital, es imposible que haya esperado y haya sido atendido a las 72 horas. Muy poco probable”, argumentó.
Revisión de atenciones de urgencia
Tras conocerse el informe de Contraloría, la Subsecretaría de Redes Asistenciales ordenó revisar las atenciones de urgencia en los hospitales públicos de la capital. Chomalí se refirió a dicha decisión.
“El subsecretario de Redes Asistenciales ha instruido mirar aquellos casos en que sobrepasaban los tiempos, con creces los tiempos de atención, para ver si no es efectivamente un tema de registro. Si es un tema de registro, tenemos que, obviamente, mejorar los sistemas para que efectivamente los registros reflejen la realidad”, señaló.
También expresó que “en los casos en que nos demoramos más en atender que lo que estaba estipulado, que estaba recomendado, tenemos que revisar las coberturas y ver por qué se están atendiendo (tarde). Muchas veces ocurre que no tenemos la cantidad de camas disponibles para poder hospitalizar pacientes y por eso no tenemos cupos para ingresar a los pacientes a box y eso también dice relación con los pacientes sociosanitarios que están ocupando camas”.
“Todo es un círculo que hay que gestionar en todas sus dimensiones porque no necesariamente tenemos que aumentar las camas, sino que aquellos pacientes que no deberían estar hospitalizados, sacarlos y con eso recuperar camas para hospitalizar pacientes que están en la urgencia”, añadió.
El reporte de Contraloría
Fue el pasado lunes que Contraloría dio a conocer el Consolidado de Información Circularizada (CIC) Nº 24, indicando que detectó esperas de hasta 73 horas y 41 minutos en las urgencias de los hospitales públicos de la capital. Esto en pacientes con riesgo vital.
En concreto, dicha espera se registró en el Hospital San José.
Según el ente contralor, entre enero de 2024 y mayo de 2025 se identificaron 2.417 pacientes clasificados como riesgo vital (C1) y otros 140.620 en alto riesgo (C2) que fueron atendidos fuera de los tiempos máximos establecidos por las orientaciones técnicas del Ministerio de Salud.
Además de las esperas de las personas en riesgo vital, los pacientes en alto riesgo aguardaron hasta 84 horas y 45 minutos, los pacientes complejos sin riesgo vital aguardaron hasta 122 horas y los pacientes clasificados de bajo riesgo esperaron hasta 132 horas.
Los hospitales con más pacientes atendidos fuera del estándar son el Hospital Sótero del Río, con 83.009 casos; el Hospital Félix Bulnes Cerda, con 76.575; el Hospital El Carmen, con 74.675; y el Hospital Barros Luco Trudeau, con 73.517 pacientes.
Respecto de las explicaciones de Chomalí, dentro del CIC de Contraloría se menciona que “cada Servicio de Salud deberá verificar los tiempos informados en los sistemas y, en aquellos casos de mayor gravedad, en que se confirme dicha demora, instruir un procedimiento disciplinario”.
Eso implica que la orden del ente contralor es que, antes de iniciar sumarios, primero se verifique si los extensos tiempos de espera efectivamente ocurrieron o se trata de problemas con los registros.




