La presidenta del Colegio Médico de Santiago, Francisca Crispi, se refirió a la crisis en los servicios de urgencia, tras el informe de Contraloría que constató que pacientes en riesgo vital esperaron hasta 73 horas y 41 minutos para recibir una primera atención médica en hospitales de la Región Metropolitana.
En diálogo con el Expreso Bío Bío, la Dra. Crispi afirmó que “la sobrecarga de los servicios de urgencia es un fenómeno real que constatamos en terreno”.
Indicó que, en las últimas semanas, se han hospitalizado a más de 1.600 personas y que, en ciertos momentos, se ha sostenido simultáneamente a más de 100 pacientes en esa condición. “Evidentemente genera un estándar de atención que no es el ideal”, señaló.
Del mismo modo, la presidenta del Colmed Santiago sostuvo que el dato de Contraloría sobre pacientes con riesgo vital inminente “es poco plausible”, coincidiendo con lo expresado minutos antes por la ministra de Salud, May Chomali, quien dijo que es “bastante difícil de creer”.
“Nos contactamos con el centro asistencial, donde señalan que ese paciente fue atendido dentro de los tiempos que establece la normativa; sin embargo, hubo un problema administrativo por el no cierre de la ficha, lo que explica que figure ese registro de setenta y tres horas”, manifestó.
En esa línea, Crispi subrayó que “a los pacientes en riesgo vital inminente, los equipos de salud hacen esfuerzos enormes para atenderlos cuando se necesita, que es de forma inmediata, y eso ocurre en las urgencias del país, sin que ello quite que existe una saturación muy importante”.
La crisis de los servicios de urgencia
La presidenta del Colmed Santiago afirmó que existe un problema estructural en los servicios de salud del país: el déficit de camas.
“Es menos de la mitad del estándar internacional”, lamentó.
En ese sentido, señaló que a las personas con riesgo vital inminente se les atiende de forma inmediata, “a pesar de que a veces tenemos en reanimadores pequeños a más de 5 pacientes, donde uno dice ‘acá no caben más pacientes’, y los equipos de salud hacen el esfuerzo para atender a esos pacientes”.
“Debido a nuestras normativas vigentes, esos pacientes se atienden a tiempo”, destacó.
No obstante, Crispi también detalló que hay otros pacientes cuyo riesgo vital no es inminente. Asimismo, existen quienes derechamente no presentan riesgo vital, pero de todas formas son pacientes graves que “tienen más de 20 horas de espera”.
“Eso es demasiado”, sentenció.
Por otra parte, cuestionó los recortes efectuados en salud pública, sobre todo en el ámbito de inversiones. “En un país que no tiene suficientes camas, el mismo ministro de Hacienda ha dicho que se tienen que hacer recortes en hospitalización domiciliaria, que es una estrategia demasiado importante”, criticó Crispi.
En cuanto a cómo se define a qué pacientes se atiende primero, la doctora del Colegio Médico explicó que existe un protocolo nacional que establece la categorización en los servicios de urgencia. Por lo tanto, el orden de atención no sigue la llegada, sino la gravedad de los pacientes.




