Al menos 20 personas perdieron la vida y unas 60 continúan desaparecidas tras el desplome, en la madrugada de este miércoles, de un edificio residencial de seis plantas en Gaza que había sufrido daños por ataques israelíes y servía de refugio a desplazados.
De acuerdo con la información entregada a EFE por el hospital Al Shifa y el Ministerio de Sanidad gazatí, entre las víctimas mortales hay 8 menores, 14 personas resultaron heridas y 10 lograron sobrevivir. El colapso ocurrió en un inmueble del oeste de la ciudad de Gaza (norte), afectado por los bombardeos israelíes, una situación que alcanza al 80% de la infraestructura de la Franja palestina.
El bloque estaba situado en la calle Al Sinaa, en la capital gazatí, y albergaba a cerca de cien residentes.
Antes del siniestro, EFE constató que del edificio apenas quedaba la estructura, sin ventanas, y que familias desplazadas lo ocupaban improvisando cierres con plásticos y cartones.

El portavoz de la Defensa Civil, Mahmud Basal, advirtió ante los medios, al pie del edificio colapsado, del peligro de que se repitan episodios similares, al señalar que en la Franja de Gaza hay cerca de 2.000 inmuebles en condiciones parecidas y que todos están ocupados por civiles.
Fuentes del equipo de rescate informaron a EFE que se había alertado a los habitantes del riesgo de derrumbe por cuatro motivos: la destrucción generalizada causada por las bombas israelíes, el impacto en la estructura de detonaciones que Israel realiza en edificios próximos dentro de la zona de Gaza bajo su control, las variaciones de temperatura y el hecho de que el bloque no fue diseñado para alojar a un centenar de personas.
Las mismas fuentes apuntaron que no confían en hallar más personas con vida entre los restos, ya que desde hace horas no han logrado oír voces bajo los escombros.
Apenas tres excavadoras en toda la Franja
EFE constató en el lugar que los rescatistas operan con tres excavadoras, que, según la Defensa Civil, son las únicas disponibles en la Franja de Gaza por las trabas que impone Israel a la entrada de equipos en el enclave palestino.
El colapso ocurrió alrededor de las dos de la madrugada (20:00 horas del martes en Chile), pero las máquinas no llegaron hasta las 8:30 (2:30 en Chile) porque se encontraban en áreas alejadas del centro de Gaza. Además, deben detenerse cada dos horas por la escasez de aceite de motor en la Franja, lo que obliga a parar los equipos para permitir que el motor se enfríe.
Junto al edificio, el portavoz de Defensa Civil reclamó “con carácter urgente” el suministro de los equipos necesarios para las labores de búsqueda y rescate, tanto en este inmueble derruido como en otros donde todavía yacen miles de cuerpos bajo los escombros.
“Esperamos que el mundo se dé cuenta de la gravedad de esta cuestión”, añadió Basal, quien subrayó que las familias ocupaban el edificio a pesar de los daños por la falta de alternativas habitacionales y de espacio suficiente para centros de acogida.
La ONU señala que la mayoría de los habitantes de Gaza está desplazada y vive en tiendas o en condiciones precarias dentro de edificios dañados por los bombardeos israelíes. El Site Management Cluster (SMC), una plataforma de coordinación humanitaria vinculada al sistema de Naciones Unidas, estima en 1,7 millones las personas desplazadas de una población aproximada de 2 millones.




