
Moscú advierte que Polonia desaparecería en 2 o 3 días si lanza un ataque contra Rusia
Chile
hrs


El reconocido cineasta chileno, autor de La batalla de Chile y uno de los documentalistas más importantes del país, murió este martes en París, Francia.
Este martes se confirmó la muerte del cineasta chileno Patricio Guzmán, a los 85 años, en París, Francia.
Según antecedentes entregados por fuentes cercanas a su familia, el documentalista sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras se encontraba hospitalizado en la capital francesa. Además, desde hacía cerca de tres años enfrentaba complicaciones de salud asociadas a una enfermedad que no ha sido especificada públicamente.
Patricio Guzmán Lozanes nació el 11 de agosto de 1941 en Santiago de Chile. Durante su formación pasó por el Instituto Fílmico de la Universidad Católica y posteriormente estudió en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid, donde obtuvo un diploma como director-realizador.
Tras regresar a Chile, registró el proceso político y social que atravesaba el país durante el gobierno de la Unidad Popular.
Luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, Guzmán fue detenido y permaneció recluido en el Estadio Nacional. Posteriormente abandonó Chile y desarrolló buena parte de su carrera en el extranjero.
Su obra cinematográfica estuvo profundamente vinculada a la memoria política chilena, el golpe de Estado, la dictadura y sus consecuencias.
Una de sus producciones más reconocidas internacionalmente fue La batalla de Chile, trilogía documental que registró la crisis política y social que antecedió al golpe de Estado de 1973.
Las tres partes fueron concluidas entre 1975 y 1979, a partir de imágenes filmadas principalmente durante los últimos meses del gobierno de Salvador Allende. Tras el golpe, el material logró salir de Chile y posteriormente fue montado en Cuba.
La producción terminó convirtiéndose en una de las obras fundamentales del documental político latinoamericano y consolidó la trayectoria internacional de Guzmán.
Décadas más tarde, Guzmán volvió a abordar la historia reciente del país a través de una trilogía en la que combinó los paisajes de Chile con la memoria de las víctimas de la dictadura.
La primera producción fue Nostalgia de la luz, estrenada en 2010. Ambientada en el desierto de Atacama, la película contrapone la labor de los astrónomos que estudian el universo con la búsqueda de restos de detenidos desaparecidos realizada por familiares de víctimas de la dictadura.
En 2015 estrenó El botón de nácar, documental en el que utilizó el agua como hilo conductor para abordar la historia de los pueblos originarios del extremo sur y las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura. La película obtuvo el Oso de Plata al Mejor Guion en el Festival Internacional de Cine de Berlín.
La trilogía se cerró con La cordillera de los sueños, estrenada en 2019. La producción utiliza la cordillera de los Andes como punto de partida para reflexionar sobre la identidad, la memoria y el vínculo del propio director con Chile después de décadas de exilio.
La cinta recibió el L'Oeil d'Or al Mejor Documental en el Festival de Cannes de 2019 y posteriormente ganó el Premio Goya a la Mejor Película Iberoamericana en 2022.
Durante más de cinco décadas, Guzmán recibió numerosos reconocimientos por su trabajo cinematográfico.
Entre los principales se encuentran el Oso de Plata de la Berlinale por El botón de nácar; el L'Oeil d'Or del Festival de Cannes por La cordillera de los sueños; el Premio Goya a Mejor Película Iberoamericana por esa misma producción y el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales de Chile, que recibió en 2023.
Además, en 1997 fundó el Festival Internacional de Cine Documental de Santiago, posteriormente conocido como FIDOCS, uno de los principales encuentros dedicados al género documental en Chile.
Con una filmografía marcada por la memoria histórica, la política y los derechos humanos, Patricio Guzmán se convirtió en una de las figuras más reconocidas internacionalmente del cine documental chileno.