El Gobierno argentino manifestó este martes su oposición a la difusión por parte del Reino Unido de una guía para hacer negocios en las islas Malvinas, archipiélago del Atlántico sur bajo administración británica y cuya soberanía es reivindicada por el país trasandino.
En un comunicado, la Cancillería argentina expresó su “enfático repudio a la reciente difusión de la guía británica ‘Haciendo negocios con las Islas Malvinas’, con la que el Reino Unido busca impulsar actividades comerciales e hidrocarburíferas consideradas ilegítimas” en las islas.
El texto, publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo (FCDO) del Gobierno británico, sostiene que la normativa argentina no rige en las islas ni alcanza a las empresas o personas que realizan negocios allí.
Argentina reiteró que el archipiélago y las aguas circundantes forman parte de su territorio y están “ocupados de manera ilegítima” por el Reino Unido desde 1833.
En fechas recientes, el presidente argentino, Javier Milei, comunicó su decisión de acelerar las sanciones contra las petroleras que actúan en Malvinas con licencias otorgadas por el Gobierno isleño, a las que Argentina califica de “ilegales”.
Desde entonces, la Cancillería argentina remitió alrededor de 180 alertas a compañías e inversores de 30 países, abrió 60 expedientes administrativos y presentó en tribunales argentinos tres denuncias penales contra diez firmas petroleras -de capitales británicos, israelíes y canadienses- y sus ejecutivos.
— Cancillería Argentina 🇦🇷 (@Cancilleria_Ar) September 15, 2026
Entre las denunciadas figura la petrolera israelí Navitas, que encabeza el proyecto ‘offshore’ Sea Lion, a 220 kilómetros al norte de Malvinas, con la expectativa de extraer crudo a partir de 2028.
De acuerdo con el comunicado difundido este martes, tras la decisión final de inversión adoptada por Navitas y su socia británica Rockhopper para Sea Lion a fines de 2025, la Cancillería argentina convocó a los embajadores del Reino Unido e Israel para entregarles notas formales de protesta contra el proyecto.
“En esas reuniones se rechazó de manera categórica el progreso del proyecto Sea Lion y todos los actos vinculados, entre ellos la emisión de normas consideradas ilegítimas, las supuestas licencias unilaterales, las convocatorias a proveedores y las guías o incentivos comerciales impulsados por el Gobierno británico”, señaló la Cancillería argentina.
Asimismo, advirtió que “ninguna guía de un gobierno extranjero ni una determinación empresarial privada puede prevalecer sobre el derecho argentino ni sobre el derecho internacional”.
Argentina también avisó a las compañías y personas que “insistan en establecer relaciones comerciales” con Malvinas sin autorización del país suramericano que “agotará todas las instancias” para “garantizar que quienes busquen explotar de forma ilegal” sus recursos naturales “comparezcan ante la ley”.




