Un encuentro reservado entre el líder del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, y el ministro del Trabajo, Tomás Rau, abrió una nueva ronda de conversaciones sobre el financiamiento de Sala Cuna Universal, justo cuando el Gobierno intenta reunir los votos necesarios para reinstalar en la Cámara la fórmula que sufrió un traspié en el Senado.
Según confirmaron fuentes de La Radio, Parisi se reunió con Rau para discutir de primera mano el futuro del proyecto y presentó una alternativa al esquema defendido hasta ahora por el Ejecutivo: que el empleador aporte un 0,32% y que solo un 0,03% salga del Seguro de Cesantía.
El planteamiento implica un cambio respecto de lo que el excandidato presidencial sostuvo la semana pasada, cuando respaldó la propuesta original del Gobierno, que prevé una cotización de 0,35% para el Fondo de Sala Cuna, compensada con una disminución equivalente en la cotización destinada al Seguro de Cesantía.
Parisi consideró entonces que era una buena medida, puesto que la mayor parte de ese fondo es financiada por las empresas y no por el Estado ni los trabajadores.
El paso adquiere especial importancia porque el PDG figura como una de las bancadas que puede inclinar la balanza en el segundo trámite constitucional. El Ejecutivo requiere alcanzar la mayoría de los diputados en ejercicio —78 votos— para restituir el mecanismo de financiamiento rechazado en el Senado. La revisión del proyecto en las comisiones de la Cámara está programada para iniciar el lunes 21 de septiembre, una vez concluida la semana distrital.
En la reunión, además, Rau habría expuesto que actualmente hay cerca de 100 mil cupos de sala cuna disponibles a través del Estado, de los cuales unos 70 mil están ocupados, antecedente que también habría nutrido la conversación sobre la cobertura y la sustentabilidad de la iniciativa.
Dos fórmulas del PDG
La cita reservada se produjo mientras, dentro del propio Partido de la Gente, comenzaban a emerger distintas propuestas para destrabar el financiamiento.
Este lunes, la diputada Zandra Parisi cuestionó que la creación del nuevo derecho suponga reducir los recursos del Seguro de Cesantía.
La legisladora sostuvo que no comparte financiar este nuevo derecho debilitando el Seguro de Cesantía y advirtió que no se debe crear un beneficio social a costa de recortar otro.
Pero la parlamentaria fue más allá y presentó una alternativa que introduce un nuevo elemento en la negociación: incluir al padre y debatir que su empleador también participe en el financiamiento, con el fin de avanzar hacia una mayor corresponsabilidad y evitar que el costo del cuidado infantil siga afectando principalmente la contratación de mujeres.
Agregó que se debe incorporar al padre y evaluar la participación del empleador del padre en el financiamiento, advirtiendo que, mientras la maternidad implique un costo laboral distinto, las mujeres continuarán en desventaja al momento de ser contratadas.
Zandra Parisi también manifestó reparos ante la posibilidad de que las familias deban cubrir diferencias si el aporte definido no alcanza para pagar el costo del establecimiento escogido. A su juicio, si se anuncia como universal, debe ser realmente universal y no depender del bolsillo de los padres.
Las conversaciones con el Gobierno
Las gestiones del PDG no se han circunscrito al líder de la colectividad. La subjefa de bancada, Tamara Ramírez, también sostuvo una reunión con la ministra de la Mujer, Judith Marín, donde expresó la disposición del partido a discutir alternativas, aunque descartó entregar un apoyo anticipado al Ejecutivo.
Indicó que no tenían prejuicios respecto de las fórmulas, pero subrayó que no son un “cheque en blanco” y que hoy debe encontrarse la manera de asegurar que la fórmula vigente no termine desprotegiendo a las personas en 5, 10 o 15 años más.
Las conversaciones entre parlamentarios de la colectividad, Franco Parisi y el ministro Tomás Rau siguen abiertas. De acuerdo con las fuentes consultadas, la próxima semana podrían concretarse nuevas reuniones, en la antesala de una discusión en la Cámara donde los votos del PDG volverán a ser decisivos para el futuro del financiamiento del proyecto.




