Tras confirmarse el pasado viernes el sobreseimiento por prescripción del delito de Ghislain Quiroz Carrizo, vecino que se autoincriminó por el asesinato de Mariana Sepúlveda, salió a la luz la declaración de la expareja del sujeto en el contexto de las diligencias efectuadas por el Ministerio Público y Carabineros.
El mediático caso se remonta a agosto de 2008. La joven de 19 años fue vista por última vez al salir de su vivienda en pasaje Logroño rumbo a su colegio, en Conchalí. Casi veinte años después, un hombre de 42 años llegó a la 5.ª Comisaría de la comuna y afirmó haberla matado y enterrado en una pieza de su casa, para, cinco años más tarde, exhumarla y deshacerse de sus restos en un basurero.
Su versión activó una nueva pesquisa por parte de la Fiscalía Centro Norte, que presentó los antecedentes reunidos ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago. En un inicio, la Justicia ordenó su internación provisoria en un recinto hospitalario de Gendarmería por su capacidad cognitiva reducida.
Sin embargo, horas más tarde, Elizabeth Melero, la misma jueza que encabezó el control de detención y la formalización, declaró la prescripción total y definitiva de la causa a favor del imputado, disponiendo su inmediata libertad.
La declaración de su expareja
Pese a la resolución, que el persecutor ya anticipó intentará revertir, ahora se conoció uno de los testimonios más llamativos del caso: el de Patricia Álvarez, expareja de Quiroz.
Como consignó La Tercera, cuando Carabineros acudió al lugar tras la autodenuncia del hombre, la mujer estaba allí y fue trasladada hasta dependencias del OS9, en Santiago.
En ese sitio fue interrogada por los investigadores, a quienes señaló que fue pareja del sujeto durante siete años y que tuvieron dos hijos en común. La relación terminó en 2006, es decir, dos años antes de la presunta muerte de Mariana.
Asimismo, en su declaración difundida por el medio citado, se refirió al accidente cerebrovascular (ACV) que Quiroz sufrió en 2023, el cual habría transformado de forma radical su conducta.
“Mientras Ghislain estaba en su domicilio, Patrick (su hijo) encontró a su padre tirado en su cama, algo inmóvil y con dificultad para hablar. Es por ello que tomó la decisión en ese entonces de llevar a su padre a un centro asistencial donde fue atendido, siendo diagnosticado con un accidente cerebrovascular”, afirmó.
Un punto de quiebre
En esa línea, explicó que “esta emergencia marcó un antes y un después en Ghislain. Digo esto, ya que dejó de hacer algunas cosas que habitualmente hacía, no pudiendo comunicarse bien, viéndose imposibilitado de salir solo”.
Incluso relató que en una ocasión estuvo desaparecido por más de 12 horas, lo que los llevó a presentar una denuncia por presunta desgracia: “Llegamos a pensar lo peor”.
Según la mujer, tras el ACV, Ghislain empezó a decir “ciertas cosas que escapan de la realidad”, como por ejemplo que “van a venir ovnis y que lo van a secuestrar”. Aclaró que no ocurría de forma permanente, sino después de ver videos en YouTube, plataforma que utilizaba con frecuencia, constató La Tercera.
“Puedo indicarle que Ghislain, antes de sufrir el ACV, solía tener actitudes y conductas violentas conmigo y su familia”, declaró.
Al finalizar su testimonio, Álvarez aludió a la presunta relación que el sujeto dijo haber tenido con la joven, aunque señaló que lo desconoce: “Que yo sepa, Ghislain solo conocía a Mariana por el simple hecho de ser vecinos”. “Él solía estar presente cuando los hermanos de Mariana jugaban con mis hijos en el pasaje”, concluyó.




