Durante la mañana de este jueves, el gobernador de Santiago, Claudio Orrego, desayunó junto al alcalde de San Bernardo, Christopher White. La autoridad regional no solo expresó su solidaridad ante el presunto plan fallido para matarlo, sino que además llamó a quienes le han manifestado respaldo a demostrarlo con “acciones concretas”.
Como es de conocimiento público, una banda criminal liderada por Juan Flores Valenzuela, alias “El Indio Juan”, habría intentado terminar con su vida. Según las diligencias de la Fiscalía Occidente y la Policía de Investigaciones (PDI), la orden de ejecución contra el jefe comunal debía concretarse antes del 18 de septiembre, y el día 17 figuraba como una fecha clave.
En este marco, figuras del mundo político han expresado su repudio frente al plan de atentado contra White. Aunque Orrego ya se había referido al tema, hoy volvió a hacerlo reuniéndose con el edil para compartir un desayuno.
Desayuno con White
Tras el encuentro, el gobernador señaló que acudieron a manifestar su apoyo y solidaridad al alcalde Christopher White, quien no solo fue amenazado, sino que además estuvo en la mira de un plan para atentar contra su vida. A su juicio, cuando se busca atacar a una autoridad democráticamente electa, no se vulnera únicamente a un chileno, sino a la democracia.
Subrayó que tanto él como la comunidad de San Bernardo y de la Región Metropolitana deben saber que ningún alcalde que enfrente al crimen organizado estará solo. Añadió que, como Gobierno de Santiago, el respaldo no se limita a esta visita ni a otras similares, sino que también se concreta mediante proyectos de cámaras de televigilancia, iluminación pública y recuperación de espacios. ¿La razón? Porque entre todos hay que derrotar al crimen organizado, y esta probablemente sea hoy la batalla más emblemática, sostuvo.

La exhortación de Orrego
Luego, Orrego abordó el llamado a la unidad planteado por varias autoridades, indicando que le parece adecuado, pero que debe traducirse en contenido y proyectos específicos; para ello, se requiere que el Gobierno tome la iniciativa y se siente a conversar con la oposición.
Debe pasarse de los gestos y discursos a medidas tangibles. Consideró que la agenda de seguridad del Gobierno debe someterse a un filtro de diálogo democrático; esto es, no enviar más proyectos unilaterales no conversados con nadie, sino instalar una mesa para acordar cinco o seis prioridades que hoy tiene la agenda legislativa en materia de seguridad, afirmó tajante.
Por último, el gobernador metropolitano propuso profundizar la discusión sobre el papel de los gobiernos regionales en la prevención del delito, uno de los temas que los gobernadores han sugerido incorporar a la agenda legislativa de seguridad.




