Chile

hrs

Etanol en la bencina reaviva el debate sobre precios, autos y su efecto ambiental

La información es de:
foto Sebastián Catalán
Sebastián CatalánPeriodista de Radio Bío Bío en Santiago

La opción de sustituir parte de los componentes de las bencinas por etanol encendió un nuevo debate justo cuando el precio de los combustibles vuelve a golpear el presupuesto. Según lo señalado por la agencia Reuters, funcionarios del Ministerio de Energía habrían trabajado en una propuesta para introducir una gasolina E10, es decir, 90% de bencina y 10% de etanol.

Sin embargo, la cartera desmintió esa información. En un comunicado, aseguró que no ha presentado ninguna propuesta formal, interna ni externa, sobre posibles usos del etanol en combustibles, y añadió que tampoco recibió consultas de la prensa antes de la publicación de dicha nota.

Más allá de la polémica, la idea plantea varias dudas. La más inmediata pareciera ser: ¿realmente ayudaría a reducir el precio de las bencinas?

Hoy se emplea MTBE como aditivo y el etanol sería más barato. Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, estima que la brecha entre ambos puede alcanzar 20 a 30 pesos por litro. El inconveniente es que el aditivo constituye apenas una porción menor de la mezcla.


Precio y ahorro en disputa

Si el impacto final en el bolsillo del usuario fuese acotado, surge otra duda: ¿quién se quedaría efectivamente con ese ahorro?

Marcelo Mena, exministro de Medio Ambiente, plantea que el principal efecto sería bajar los costos de producción de la gasolina y que aún falta definir qué parte de esa reducción terminaría trasladándose al valor que pagan los consumidores.

Al mismo tiempo, Mena cuestiona otro de los puntos a favor del etanol: su eventual aporte ambiental. Aunque permite sustituir parcialmente el uso de combustibles fósiles y podría disminuir gases de efecto invernadero, sostiene que su efecto sería acotado y no solucionaría la contaminación a nivel local.

Compatibilidad vehicular y emisiones

Entonces, ¿se trata de una opción más limpia? El tema tampoco está zanjado. El etanol posee mayor octanaje y puede reemplazar una parte de la gasolina tradicional, pero el vehículo sigue operando con un motor de combustión y, en consecuencia, continúa emitiendo.

A ello se suma una inquietud práctica para los conductores: ¿Qué autos podrían usar sin problemas una mezcla E10? ¿Los modelos más antiguos requerirían modificaciones?

Sammy Olivares, instructor técnico de Salfa, señala que no corresponde fijar un corte tajante, por ejemplo, en vehículos anteriores al 2000. Existen modelos viejos compatibles y también posteriores con excepciones. Por eso, afirma, se debe verificar marca, modelo, año, motorización y homologación.

Impacto ambiental

En autos compatibles, una mezcla E10 podría utilizarse sin inconvenientes, aunque Olivares advierte que el consumo podría subir alrededor de un 3%. En vehículos no preparados, el principal riesgo recaería en partes del sistema de combustible, como mangueras, sujeciones o componentes plásticos.

Y la adopción no dependería exclusivamente de los vehículos. Desde la Asociación Nacional Automotriz de Chile señalan que incorporar etanol exigiría ajustes en estaciones de servicio, estanques y cadenas de distribución.

Su secretario general, Diego Mendoza, además plantea que el beneficio ambiental no es automático. Indica que para evaluar la huella del etanol deben considerarse el cultivo de la materia prima, uso de fertilizantes, procesos industriales y transporte.

De este modo, incluso si el etanol fuera más conveniente como aditivo, persisten múltiples incógnitas: cuánto bajaría efectivamente el precio al público, qué costo tendría adecuar la infraestructura, qué vehículos son verdaderamente compatibles y cuán relevante sería su ventaja ambiental.

Interrogantes que, por ahora, siguen en el plano técnico, mientras el Ministerio de Energía afirma que no existe una propuesta formal para avanzar en este ámbito.