José Antonio Maya, médico clínico y perito de Leopoldo Luque, principal acusado de la muerte del legendario exfutbolista argentino Diego Armando Maradona, declaró este jueves en el juicio que las señales de alerta que pudieron detectarse antes del deceso exigían que el astro fuera examinado, pero él no lo permitió: “Es responsabilidad de Maradona”.
“La muerte de Maradona fue súbita y no hubo alternativa. Lo que podía haberse advertido requería, como mínimo, que el médico pudiera verlo. Lo que se manifestó allí fue el principio de autonomía. No es culpa de Maradona, es responsabilidad de Maradona”, sostuvo Maya.
El principio de autonomía en salud es el derecho de cada persona a decidir de manera libre, voluntaria e informada sobre su propio cuerpo y los tratamientos médicos que recibe.
Consta que el 18 de noviembre de 2020, una semana antes de la muerte, el exfutbolista expulsó a su médico de cabecera, Leopoldo Luque, así como al clínico contratado por Swiss Medical, Pedro Di Spagna, y al nutricionista Luciano Spena.
A lo largo del juicio, varios testigos describieron al astro como “un paciente difícil”.
El galeno clínico Di Spagna, acusado en el proceso, acudió al domicilio después de que un enfermero le informara que Maradona presentaba edema en una de las piernas. Pese a ello, Maradona rechazó recibirlo.
“Creo que cuando Maradona se sintió enfermo permitió que los médicos actuaran, y en este caso se percibía lo suficientemente bien como para no dar lugar a que un médico interviniera”, añadió el perito.
Al igual que el testigo que declaró más temprano, el cardiólogo Ricardo Iglesias, Maya descartó que Maradona fuera un paciente con riesgo cardíaco o que padeciera alguna patología del corazón.
“En 2000 dijeron que la cocaína había provocado una miocardiopatía irreversible, pero en 2007 aseguraron que su corazón estaba sano”, matizó Maya.
El médico explicó que la miocardiopatía dilatada es una afección que adelgaza las paredes del corazón, algo que no se verificó en Maradona, pues, según la policía científica, esas paredes estaban engrosadas.
Maya integró la junta médica interdisciplinaria conformada en 2021 para analizar las circunstancias del fallecimiento del astro.
El comité concluyó que el accionar de los médicos fue “inadecuado, deficiente y temerario”, y que se ignoraron los signos de alarma que presentó el paciente, en un informe que Maya firmó en disconformidad y al que adjuntó un documento propio.
En su interrogatorio, el fiscal Patricio Ferrari citó un pasaje del informe de Maya, que señalaba que el edema que presentaba Maradona en el tronco “es el único signo que debieron advertir los médicos y orientar medidas o reinternación, en caso de poder examinarlo”.
“Los edemas pueden no ser un signo de alarma, pero sí una advertencia de que hay algo que revisar”, dijo el testigo este jueves.
Ante la consulta de si es buena práctica médica no hacer nada durante varios días frente a tal advertencia, Maya insistió: “Durante varios días no, pero se tiene que dejar revisar”.
Se juzga en este proceso al neurocirujano y médico de cabecera de Maradona, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov, la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el psicólogo Carlos Díaz, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón y el médico clínico Pedro Di Spagna, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual.




