Santiago Wanderers afronta este sábado un encuentro que la parcialidad Caturra considera, probablemente, el más trascendente de su historia. El cuadro Sub 20 disputará la final de la Copa Intercontinental frente al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Los campeones de América y de Europa intentarán proclamarse como el mejor equipo juvenil del planeta en 2026.
Se trata de un cruce sin precedentes para ambos, ya que los juveniles del conjunto de la capital española nunca habían ejercido de locales en la Casa Blanca. Para los chilenos, en tanto, es una oportunidad impensada incluso en sus más grandes anhelos. Si conquistar la Copa Libertadores ante Flamengo fue una hazaña, viajar a Madrid y alzar un título mundial elevaría a estos jóvenes a un sitial que difícilmente otra generación chilena alcance.
Y mientras los dirigidos por Felipe Salinas viven un anhelo hecho realidad, la afición wanderina está exultante. Para este sábado 19 de septiembre se proyecta la presencia de cerca de tres mil seguidores del ‘Decano’ en uno de los recintos más emblemáticos del planeta. Partieron desde Valparaíso, Quillota, Juan Fernández y Santiago, además de distintos rincones de Europa.
Germán Villarreal (43), wanderino y porteño de siempre hoy radicado en Santiago, aterrizó el domingo pasado en Madrid y cuenta una vivencia que grafica los días previos al duelo. Durante un tour por el estadio que recibirá la final, se topó con Álvaro López, técnico del rival.
“Nos comentaba que esto parecía una invasión de chilenos y que él creía que probablemente haya más wanderinos que españoles en el estadio. Incluso, acá regalaron entradas a los socios del Madrid para que fueran gratis al partido. El ambiente lo pondremos los chilenos para lograr una Copa que Wanderers necesita mucho”, señala a BioBioChile.
Una ola caturra en Madrid: sacrificios y el recuerdo de un padre
La hinchada porteña se organizó de la mejor forma. Armaron un grupo de WhatsApp llamado “Wanderinos en Madrid”, donde cerca de 250 personas compartieron consejos, mensajes de ánimo y, sobre todo, respaldo a quienes estaban más desorientados.
Algunos aprovecharon de llegar con una semana de anticipación para recorrer. Varios hicieron escalas en París, Barcelona o Milán. Lo que más abundó en ese chat fueron fotos de hinchas orgullosos posando con la camiseta verde en puntos icónicos del Viejo Continente.
Es cierto también que para nadie fue un viaje libre de sacrificios y gran esfuerzo. Sebastián Bazán, exvicepresidente de la Corporación Santiago Wanderers, reconoce que “la travesía se pagará en un par de años. Todo por acompañar al equipo en un encuentro que, probablemente, sea el más importante de nuestra historia”.
Jersson Escobar tiene una historia digna de contarse. Con 25 años, residente en Tiltil y lejos de Valparaíso, ha vivido siempre ligado al ‘Decano’. Para él, llegar a Madrid para ver a su Wanderers es un tributo a su padre, quien le transmitió la pasión por los colores y falleció cuando él tenía apenas nueve años.
Ahí se acabaron los viajes de cuatro horas de ida y cuatro de regreso para ver al equipo en Valparaíso. “Para mí, Wanderers es mi vida. Cuando perdí a mi papá a los nueve, lo único que me lo acercaba eran los recuerdos de ir al estadio, pero lamentablemente, cuando él murió, no pude ir. En 2010, cuando se enfermó, ya no volvió más al estadio hasta como 2016”.
Por eso, esta oportunidad es para él mucho más que apoyar al club de sus amores. “Para mí es mostrarle al mundo lo que es Wanderers. Y también cumplir un sueño, no solo mío, sino de mi papá, que en 2002, cuando jugamos en La Bombonera por la Libertadores, no pudo asistir. Es una forma de honrar su memoria”.
Bazán, en tanto, insiste en el enorme esfuerzo que supuso estar con el equipo en la final intercontinental. “Cuando uno veía los precios a Madrid, pensaba que era imposible, pero la motivación de ver a mis amigos comprando pasajes, las conversaciones, entender que es un partido único, me llevó a mover cielo, mar y tierra, tanto en mi casa como en el banco”, relata.
El exdirectivo Caturro agrega que “queremos acompañar a un equipo que los wanderinos no veíamos hace tiempo: identidad caturra pura. Es un cuadro agresivo, que pelea cada balón y que lleva sangre porteña y wanderina en las venas. La idea es disfrutar, como dice una canción de Los Panzers, ‘con mis hermanos wanderinos’, esta vez en Europa, quién lo diría”.
Familias caturras cumplen el anhelo de alentar en el Santiago Bernabéu
Entre los viajeros hay de todo, y destacan las familias completas que se embarcaron en la aventura. Germán Villarreal, quien al inicio de esta nota contó la anécdota con el DT del Real Madrid Sub 20, no quiso quedarse fuera. Viajó con su pareja y sus dos hijos.
“No fue fácil, porque tuvimos que pelear con la disponibilidad de vuelos. Ha sido un viaje precioso; ya hicimos el tour por el estadio e incluso cruzamos unas palabras con su técnico. Los niños han estado felices y con la ilusión a tope de venir a hacer historia en uno de los recintos más importantes del mundo”, comenta.
Además, afirma que “sería un hermoso regalo de Fiestas Patrias conquistar esta Copa Intercontinental para celebrar con todos los chilenos que están acá en Madrid y en todo el mundo alentando a Wanderers, el club más antiguo de Chile”.
Alonso Cortés, estudiante de 17 años, fue quien logró convencer a toda su familia de estar en Madrid. Lo acompañan su padre, su madre y su hermana: “Al ver que los muchachos ganaron la Libertadores, pensé que si he estado en todas con mi ‘Wanderito’, en esta no podía fallar. Viajé con mi papá, que también es fanático y me inculcó la pasión, y después se sumaron mi mamá y mi hermana”.
Ya asume que saldrá del Bernabéu sin voz, aunque espera que todo valga la pena: “Confiamos en que será un gran día, en el que todos estaremos unidos por un mismo objetivo: los jugadores y los que estaremos en Fondo Norte quedando afónicos, como tiene que ser”.
Periodistas caturros, presentes en la final intercontinental
Diego Mora y Ryan San Martín no solo son hinchas de Santiago Wanderers. También integran aWante, un medio que cubre el día a día del club y que dirá presente en la cita.
Levantaron el proyecto a pulso, guiados por la pasión por el cuadro porteño. San Martín, estudiante de periodismo en la PUCV, llegó el lunes 14 a Madrid. “Tras un stream que hicimos con Lucas Avendaño (volante y capitán wanderino) conversamos la opción de estar en Madrid. Yo, como alumno de cuarto año sin trabajo formal, lo veía imposible, pero el equipo insistió en que había que venir y era el único con tiempo. Nos pusimos en campaña, reunimos el dinero, pero sabíamos que debíamos devolverlo… después de tocar muchas puertas, pudimos cumplir este sueño que para mí es estar acá. Nuestro periodismo es distinto al de los medios tradicionales y que un medio de hinchas haya llegado a Europa habla de cómo están las cosas hoy”, dice el joven porteño.
Su colega, Diego Mora, arribó unos días después y cuenta que “para nosotros, como medio, es muy importante poder estar en este partido. Nos organizamos de forma autogestionada e independiente. Buscamos marcas que creyeran en nosotros y en transmitir la pasión de Valparaíso y, gracias a ese apoyo, podremos realizar una cobertura en la que contaremos muchas historias de wanderinos que vienen de diversos lugares del mundo”.
Este sábado, Madrid se vestirá de verde y Sebastián Bazán no duda en afirmar que “venimos a sostener que vamos a ser campeones del mundo; me da igual que sea Sub-20. Los muchachos van a dejar en alto el nombre de Valparaíso y de Santiago Wanderers”.




