El presidente de Argentina, Javier Milei, publicó en su perfil de X la expresión “periodistas de mierdas” luego de divulgarse datos oficiales desfavorables sobre la evolución de la economía del último trimestre y adelantó que reemplazará al personal de la residencia presidencial por efectivos militares.
En otra arremetida contra los medios, Milei publicó en mayúsculas: “Periodistas de mierdas, después se quejan cuando les digo que son mierdas humanas que se la pasan mintiendo. Son basuras repugnantes”.
PERIODISTAS DE MIERDAS, DESPUÉS SE QUEJAN CUANDO LES DIGO QUE SON MIERDAS HUMANAS QUE SE LA PASAN MINTIENDO.
SON BASURAS REPUGNANTES.— Javier Milei (@JMilei) September 17, 2026
Estas expresiones, sin aportar información ni marco que permita comprender a qué aludía el mandatario, aparecieron poco después de que se informara que el producto interno bruto (PIB) disminuyó 0,6% en el último trimestre frente al precedente, debido a la baja del consumo y de la inversión.
Ese mismo jueves se dio a conocer una tasa récord de informalidad laboral del 45%, lo que implica que 6,1 millones de personas laboran bajo esa modalidad en Argentina, un nivel nunca antes registrado, según cifras oficiales.
Mientras la prensa argentina encabezaba portadas y noticieros con estas cifras, se conoció un comunicado oficial que anunciaba la decisión de Milei de sustituir al personal civil a cargo de la residencia de Olivos por militares con el fin de “fortalecer la seguridad y facilitar los procesos administrativos internos”.
La medida coincide con reportes en medios argentinos que señalan que la Secretaría General de la Presidencia, dirigida por la hermana del jefe de Estado, Karina Milei, abrió una licitación para adquirir 27.000 kilos de carne premium por 500 millones de pesos (331.000 dólares) destinados a proveer a la residencia de Olivos y la Casa Rosada (sede del Gobierno) durante los próximos seis meses. De acuerdo con comentaristas, esto habría disgustado a Milei.
Los medios difundieron la información acompañada de imágenes de Milei con sus perros, ya que es sabido que el presidente vive en Olivos con varios canes y en repetidas oportunidades se ha referido a ellos como si fueran sus hijos.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) alertó el viernes pasado que las agresiones e insultos “sistemáticos” de Milei hacia periodistas y medios “generan un efecto contagio” en el conjunto de la sociedad.
Asimismo, a través de un informe presentado en su asamblea anual, señaló que entre el 17 y el 23 de agosto pasados “se registraron 335 mensajes contra la prensa republicados por la cuenta del presidente, además de 26 publicaciones propias y 21 alusiones despectivas al periodismo en intervenciones públicas”.
En estos días, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el mayor sindicato de empleados públicos de Argentina, pidió al Gobierno antecedentes sobre la salud física y mental del presidente para evaluar si está en condiciones de desempeñar el cargo.
ATE fundamenta el pedido en opiniones de especialistas en salud mental, entre ellas la de la psiquiatra Graciela Peyrú, presidenta de la Fundación para la Salud Mental, quien sostuvo que Milei exhibe “rasgos compatibles con un cuadro de manía -entre ellos, una autoimagen exaltada, ausencia de autocrítica e irritabilidad manifestada en descalificaciones hacia terceros-“.
En la misma línea se pronunció el psiquiatra Enrique Stola, al afirmar que Milei muestra “una fuerte inestabilidad emocional” y un comportamiento “verbalmente violento”, mientras que la propia vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, expresó inquietud por “el estado” del presidente y sus “persecuciones imaginarias”.
El periodista y médico Nelson Castro sostuvo de forma directa que Milei padece “un problema psiquiátrico”.




