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Región del Bío Bío
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La Región del Bío Bío ya superó los mil milímetros de agua caída durante este año, en un escenario que ha estado marcado por episodios de precipitaciones intensas y que incluso ha generado comparaciones con los registros de ciudades tradicionalmente más lluviosas del sur del país.
El comportamiento de las lluvias durante este 2026 ha llamado la atención en la zona centro-sur de Chile. En la Región del Biobío, el acumulado de precipitaciones ya supera los mil milímetros, mientras distintos sistemas meteorológicos han dejado lluvias concentradas en períodos relativamente cortos.
Uno de los episodios más destacados ocurrió el 19 de septiembre, jornada en la que se registraron cerca de 80 milímetros de agua caída, una cantidad significativa para pocas horas.
Para analizar este escenario, el Dr. Martín Jacques, PhD en Ciencias del Clima, abordó las características que han tenido las precipitaciones durante este año y qué elementos permiten explicar su comportamiento.
Superar los mil milímetros de precipitaciones durante el año representa un acumulado importante para la Región del Biobío, particularmente considerando que todavía quedan meses para finalizar 2026.
El especialista explicó que para determinar qué tan excepcional resulta esta cifra es necesario compararla con los registros históricos de cada estación meteorológica y con los promedios correspondientes a un período determinado.
Más allá del acumulado anual, uno de los aspectos que ha marcado este año es la forma en que se han distribuido las precipitaciones, con períodos de lluvias intensas que concentran una cantidad importante de agua en pocas horas o jornadas.
Otro de los fenómenos que llamó la atención fue el episodio registrado el 19 de septiembre, cuando se acumularon cerca de 80 milímetros de lluvia.
La cantidad de agua caída en un período corto es un indicador relevante para evaluar el impacto de un sistema frontal, especialmente porque precipitaciones intensas pueden generar problemas de anegamiento, crecidas de cursos de agua y dificultades en infraestructura.
Pero, ¿es normal que llueva esa cantidad en la Región del Biobío?
De acuerdo con el análisis climático, estos episodios deben evaluarse considerando la frecuencia histórica con que ocurren, la duración de las precipitaciones y las condiciones atmosféricas presentes. Un registro intenso no necesariamente significa que se esté frente a un evento sin precedentes, pero sí permite observar cómo se están comportando actualmente los sistemas de precipitación.
El escenario también ha estado acompañado por diferencias entre los distintos pronósticos meteorológicos. Para la jornada del jueves se han mencionado acumulados que van desde aproximadamente 40 milímetros, según información asociada a Senapred, hasta cerca de 70 milímetros en otros sitios especializados de meteorología.
Estas diferencias no necesariamente implican que uno de los pronósticos sea incorrecto. Los modelos meteorológicos trabajan con simulaciones que pueden entregar resultados distintos dependiendo de las variables utilizadas, la resolución espacial y la evolución prevista del sistema frontal.
Por ello, los pronósticos pueden experimentar modificaciones a medida que se acerca el momento del evento.
Frente a la pregunta de si este comportamiento de las lluvias puede atribuirse directamente al cambio climático o al fenómeno de El Niño, el análisis requiere distinguir entre variaciones naturales del clima y tendencias de largo plazo.
Un año particularmente lluvioso no permite, por sí solo, atribuir todas sus precipitaciones al cambio climático. Para establecer una relación con el calentamiento global es necesario analizar períodos prolongados y observar modificaciones persistentes en los patrones de precipitación, temperatura y frecuencia o intensidad de determinados eventos.
Del mismo modo, fenómenos como El Niño pueden modificar las condiciones atmosféricas y oceánicas que influyen en las precipitaciones de Chile, pero su impacto debe analizarse de acuerdo con las condiciones específicas de cada temporada.
Por ahora, el escenario deja una señal clara para la Región del Biobío: 2026 ha estado marcado por un importante acumulado de precipitaciones y por episodios de lluvia intensa, por lo que el seguimiento de los próximos sistemas frontales será clave para determinar cómo terminará el año en materia de agua caída.