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El Congreso tumba los decretos de Sánchez diseñados para mitigar la crisis de vivienda en España.

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Escrito por:Camilo Suazo

Este viernes, el Congreso de España desestimó los dos decretos que el Gobierno de Pedro Sánchez presentó para hacer frente a la crisis de la vivienda.

El primer decreto proponía prorrogar por dos años los contratos de arrendamiento, mientras que el segundo planteaba la renovación automática e indefinida de los contratos de alquiler de vivienda habitual una vez cumplido el plazo mínimo legal.

Las dos iniciativas, que además incluían topes a las rentas, la limitación de compra por parte de los llamados «fondos buitre» y ventajas fiscales para propietarios e inquilinos, fueron rechazadas con los votos en contra de los conservadores del Partido Popular (PP), la ultraderecha de Vox y los nacionalistas catalanes de Junts.

El desalojo del departamento en Madrid en el que vivía Maricarmen, una mujer de 87 años, desencadenó un descontento social creciente y múltiples protestas en forma de acampadas en plazas de todo el país, incluida la céntrica Puerta del Sol de la capital española.

Pocos minutos antes de las votaciones, Sánchez hizo una intervención sorpresa para pedir a los diputados que «piensen en la gente», advirtiéndoles de que «la historia les juzgará». No obstante, su apelación no logró el efecto esperado.

Los diputados fueron manifestando sus posiciones uno por uno en las dos votaciones que se celebraron tras el acalorado debate de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, quien acusó al PP y a Junts de ponerse del lado de los «buitres» y no de la «gente».

Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, definió lo ocurrido en la jornada como «una de las más vergonzosas de esta legislatura, y hay mucho donde escoger».

Añadió: «Han intentado hacer creer a los españoles que se podía resolver en tres días el problema que no se ha resuelto en ocho años».

Mientras tanto, Miriam Nogueras, portavoz de Junts, había solicitado al Gobierno que retirara los decretos para negociar uno nuevo partiendo de un texto propuesto por su partido.

A lo largo del día, cientos de personas acampadas se acercaron al Congreso para seguir la votación de los decretos, expresando su decepción y malestar por el rechazo de las medidas.