El cabecilla de la organización delictiva peruana ‘Los Pulpos’, Jhonsson Cruz, recibió este viernes una pena de 35 años de prisión por el robo agravado y el homicidio de una comerciante en 2020. Había sido condenado en ausencia a cadena perpetua, pero el proceso se reabrió tras su detención en septiembre en Bolivia. Según el Ministerio Público de Lima, la misma organización criminal contaba con redes en Chile y Argentina y pretendía expandirse a Bolivia.
El Tercer Juzgado Penal Colegiado de la ciudad norteña de Trujillo, donde se originó ‘Los Pulpos’, impuso 35 años de cárcel a Jhonsson Smit Cruz Torres, conocido como ‘Jhonsson Pulpo‘, por el delito de robo agravado con resultado de muerte en perjuicio de una comerciante en el distrito de El Porvenir.
En la audiencia, «el sentenciado reconoció su responsabilidad en el crimen» ocurrido en 2020, cuando, según la fiscalía, interceptó a la víctima durante un asalto y le disparó, causándole la muerte, añadió la fuente en su cuenta en la red social X.
Cruz Torres se acogió al procedimiento especial de terminación anticipada para lograr una reducción de la pena a 35 años de prisión.
La víctima, Santos Juliana Eustaquio González, de 60 años, era una comerciante conocida por la venta de tubérculos y fue asaltada por ‘Jhonsson Pulpo’ mientras se desplazaba en un mototaxi con un bolso que contenía dinero en efectivo.
El ataque quedó registrado por las cámaras de seguridad del distrito El Porvenir de Trujillo.
El cabecilla de ‘Los Pulpos’ fue internado la semana pasada en la Base Naval del Callao, la prisión de máxima seguridad del país, después de ser capturado en Bolivia en septiembre; desde allí habría coordinado el secuestro de un empresario minero en Trujillo y el asesinato de sus cuatro acompañantes.
La Base Naval del Callao fue creada para alojar a los presos más peligrosos del país, incluidos líderes terroristas, y en ella también se encuentra actualmente Erick Mendoza, apodado El Monstruo, otro jefe criminal detenido en septiembre de 2025 en Paraguay.
‘Jhonsson Pulpo’ pertenece a la tercera generación de un clan delictivo surgido en Trujillo, a unos 550 kilómetros al norte de Lima, y asumió el control de la organización desde joven tras la captura de su padre, Jhon Cruz Arce (‘Jhon Pulpo’), quien el año pasado recuperó la libertad tras cumplir una condena de 25 años de cárcel.
Bajo su dirección, Los Pulpos se han extendido a países como Chile y Bolivia mediante extorsiones, empleando métodos crueles y sanguinarios que incluyen el secuestro y la mutilación de sus víctimas para forzar el pago de rescates.




