El expresidente Gabriel Boric se refirió a la defensa que hizo su antecesor Eduardo Frei sobre la adhesión de Chile al llamado “Escudo de las Américas”, indicando que las reservas que él y la expresidenta Michelle Bachelet expresaron no estaban dirigidas a la cooperación internacional contra el narcotráfico, sino a otros aspectos incluidos en la iniciativa.
Frei, mediante una carta publicada este sábado en El Mercurio, respaldó la decisión del Gobierno de José Antonio Kast de incorporar a Chile al mecanismo promovido por Estados Unidos, sosteniendo que ello fortalecerá la cooperación regional frente al crimen organizado y el narcotráfico. Según su punto de vista, se trata de una herramienta concreta para afrontar una amenaza común y que Chile “no puede quedarse al margen”.
En ese marco, Boric reconoció que existe un punto de encuentro en cuanto a la necesidad de cooperación internacional para combatir el narcotráfico, pero expresó discrepancias con la interpretación de Frei sobre los alcances del pacto.
Dijo que Frei argumenta, de forma tangencial, a favor de integrar a Chile al Escudo de las Américas por la relevancia del combate al narcotráfico, pero aclaró que él y la presidenta Bachelet en ningún momento afirmaron estar en contra de esa cooperación.
Agregó que, a su juicio, tanto los ciudadanos como los países deben mostrarse dispuestos a colaborar con el resto del mundo para enfrentar el narcotráfico, aunque sostuvo que el Escudo de las Américas incluye elementos que van más allá de ese ámbito.
Señaló que el problema radica en que el Escudo de las Américas no aborda primordialmente esa cuestión, ya que en lo suscrito también se menciona el resguardo de las cadenas de suministro de metales y minerales críticos.
Precisó que la declaración firmada por Chile incorpora, efectivamente, la idea de un abastecimiento diversificado y confiable, junto con mecanismos vinculados a la selección de inversiones y proveedores de infraestructura digital.
A partir de ahí, Boric relacionó sus objeciones con la necesidad de mantener la autonomía estratégica que, según dijo, debería preservar el país en su política exterior.
Explicó que eso implica evitar, bajo un concepto de seguridad o soberanía continental, que otras potencias, como China, interfieran o establezcan vínculos con las cadenas de suministro de minerales críticos.
También puso en cuestión otro punto que, a su juicio, forma parte del debate sobre el acuerdo: la posibilidad de incorporar mecanismos de defensa que impliquen la presencia de ejércitos extranjeros en el territorio de estados soberanos.
En ese sentido, criticó que esos temas no estén siendo abordados en la justificación que actualmente hace el Gobierno sobre la adhesión al mecanismo.
Señaló, lamentando la situación, que cuando el Ejecutivo plantea la adhesión omite discutir aspectos como el resguardo de la cadena de minerales críticos, un punto que no se está tratando.
Finalmente, Boric insistió en que la postura que compartió con Bachelet busca proteger la autonomía del país para vincularse con distintos actores internacionales.
Concluyó que la política exterior que han defendido es la de mantener una autonomía estratégica y negociar con todo el mundo cuando convenga, siempre para resguardar los intereses del país.
Las declaraciones del exmandatario se produjeron durante un conversatorio en el Festival MUDA y el material audiovisual, que puedes revisar a continuación, fue facilitado a Biobiochile por La Maquina Medios.




