Los comicios realizados este domingo en Brasil consolidaron la presencia del Partido Liberal (PL) en el Congreso, la agrupación vinculada al expresidente Jair Bolsonaro. Ese avance se manifestó de manera más clara en el Senado, donde el partido pasó a controlar 28 de las 81 bancas.
El desenlace también benefició a su entorno familiar: de los siete miembros del clan que aspiraban a puestos legislativos nacionales y regionales, cuatro ya tienen su victoria confirmada. Entre los asegurados aparecen su esposa, Michelle; sus hijos Carlos y Jair Renan; y su hermano Renato, todos ellos por el PL.
Aún falta definirse la situación de Rogéria Bolsonaro, exmujer del líder ultraderechista, quien disputa un escaño en la Cámara baja por el estado de Río de Janeiro. En tanto, Marcelo, primo de Jair, y Valéria, esposa de un primo segundo, siguen compitiendo por un puesto en la Asamblea Legislativa de São Paulo.
Cómo quedó conformado el Congreso tras los comicios
Además de los nueve senadores actuales del PL, con mandato hasta 2030, otros 19 integrantes del partido fueron electos este domingo.
Tal como se indicó más arriba, entre los nuevos legisladores por el PL sobresalen la exprimera dama Michelle Bolsonaro y Carlos Bolsonaro, uno de los hijos del expresidente.
Dos agrupaciones de derecha que suelen aliarse con el PL, Republicanos (6) y Novo (3), podrían aportar al partido de los Bolsonaro otros nueve votos en el Senado, dejándolo así a solo cuatro votos de la mayoría (42).
Disminución de la representación de la izquierda en el Senado
El notable crecimiento de la ultraderecha en el Senado fue una de las principales inquietudes que expresó Lula durante la campaña.
«No debemos dejar que la derecha alcance la mayoría en el Senado; si lo logra, convertirán este país en un infierno», afirmó el líder progresista.
El Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, con la elección de seis nuevos senadores, quedó como segunda minoría en la cámara alta, manteniendo los nueve escaños que ya tenía.
No obstante, la representación de los partidos de izquierda cayó de 17 a 15 escaños, suma que incluye los nueve del PT y cuatro del Partido Socialista Brasileño (PSB), la fuerza política del vicepresidente Geraldo Alckmin.
El PL avanzó en parte aprovechando el desgaste del denominado ‘Centrão’, un conjunto de partidos de centroderecha que suele otorgar mayorías a cualquier gobierno, ya sea de izquierda o de derecha, a cambio de concesiones y cargos públicos.
La cantidad de senadores del Partido Social Democrático (PSD), que antes era la segunda fuerza en la cámara alta, se redujo de catorce a cinco, mientras que los Progresistas (PP), otro partido clave del ‘Centrão’, pasaron de ocho a seis.
La representación de las agrupaciones de centroderecha en el Senado descendió de 49 a 35 escaños, aunque eso no les impide seguir siendo cruciales para la gobernabilidad mediante alianzas con quien resulte vencedor en las presidenciales.
Qué ocurrió en la Cámara baja
En la Cámara de Diputados, el PL consiguió 121 de las 513 bancas y sumará 24 representantes respecto de los electos en 2022. La Federación Brasil da Esperança, compuesta por PT, PCdoB y PV, quedó en segundo lugar con 82 diputados. La nueva conformación asumirá el 1 de febrero de 2027.
Esas 121 bancas suponen menos de una cuarta parte del pleno, por lo que el partido tampoco podrá imponer su agenda en solitario. PSD, MDB, Republicanos, União Brasil y Progressistas mantendrán un rol relevante en las negociaciones. Aun así, el PL será la fuerza con más diputados.
Con ese bloque el partido tendrá además mayor poder de negociación para presidir comisiones, obtener relatorías y acceder a otros cargos internos. La distribución de esos puestos dependerá de pactos entre los bloques y del peso proporcional de cada bancada. El PL llegará a esas mesas como la principal fuerza de la Cámara.




