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"Sometimiento sexual": Sichel alude a Roma y a "tradición homofóbica" por gritos contra Kast en fonda

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Escrito por:David Vergara San Martín

El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, habló acerca de la expresión que se escuchó repetidamente entre los gritos e insultos dirigidos al presidente José Antonio Kast en la fonda «Corazón de Chile» durante las Fiestas Patrias, atribuyéndola a una «tradición homofóbica» de origen romano y afirmando que alude a un sometimiento sexual.

En una conversación con el periodista y creador de contenido Juan Vallejos, el jefe comunal explicó el significado del término que se repitió en la celebración y que lo llevó a encararse con los asistentes de Ñuñoa el pasado 18 de septiembre.

“El ‘chúpalo’, perdón por decirlo ahora, proviene de una práctica romana vinculada a un sometimiento sexual muy duro, está grabado en los muros de Pompeya y forma parte de la tradición homofóbica que los romanos tenían sobre la dominación sexual hacia el otro”, afirmó Sichel.

Sichel muestra su descontento por la palabra que dominó los insultos contra Kast

El jefe comunal calificó esa forma de vejación política como autoritaria, atribuyéndole raíces en una tradición antigua.

Sichel subrayó su molestia al señalar que detrás de un chiste sexual suele ocultarse el sometimiento.

El alcalde agregó que su reacción no tenía que ver con Kast en particular; sostuvo que si lo mismo hubiera ocurrido frente al expresidente Gabriel Boric él «hubiera hecho lo mismo«. Incluso recordó que llegó a «parar» a quienes le decían «merluzo«.

Con respecto al episodio concreto del 18 de septiembre, Sichel indicó que en el lugar había unas 20.000 personas, entre ellas niños y su madre, por lo que no podía quedarse de brazos cruzados ante lo ocurrido.

Comentó que «tiene esta carga autoritaria, de esta tradición que tiene que ver con la vejación del rival político, que tiene que ver con este sometimiento», y enfatizó no tengo por qué estar dispuesto ‘a quedarme callado’, señalando que, según su versión, terminaron aplaudiendo unas 18.000 personas tras su intervención.