El presidente brasileño, Luis Ignacio Lula da Silva, y el contendiente Flávio Bolsonaro comenzaron este lunes a entablar gestiones para ampliar sus respaldos rumbo a la segunda vuelta electoral, apenas un día después de celebrarse la primera fase de la votación.
El domingo, Bolsonaro alcanzó el 47,03 % de los sufragios y Lula el 45,16 %, un resultado que vino acompañado por un notable avance del Partido Liberal (PL), la formación del candidato opositor, tanto en el Congreso Nacional como en las administraciones regionales.
Carrera contrarreloj entre Lula y Bolsonaro
Lula, que reconoció el domingo que la derrota en la primera vuelta le sorprendió, se reunió este lunes con el equipo de campaña, ministros y aliados políticos para empezar a trazar la hoja de ruta de cara al balotaje del 25 de octubre.
Dijo que una de sus prioridades es persuadir a los más de 30 millones de brasileños que no acudieron a las urnas y que intensificará su presencia mediática participando en debates televisados, algo que hasta ahora había evitado.
También subrayó la necesidad de intensificar la lucha contra el crimen organizado y recrudeció sus críticas a la Corte Suprema, dos ejes explotados por la campaña de su rival.
En tanto, Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), planea ir a la busca del apoyo de União Brasil, Republicanos y Progresistas (PP), tres partidos de centroderecha que suman 128 diputados y que en la primera vuelta no respaldaron a ningún candidato, según declaró este lunes el presidente del PL, Valdemar Costa Neto.
El dirigente de perfil ultraconservador ya consiguió el respaldo de Ronaldo Caiado, que quedó cuarto con el 2,18 % de los votos.
Ese candidato derrotado podría anunciar su adhesión a Bolsonaro este mismo martes, según adelantó a CNN Brasil un aliado de Caiado, el gobernador de Goiás, Daniel Vilela.
Los postulantes que quedaron en segunda y tercera posición el domingo, el escritor Augusto Cury (2,89 %) y el agitador ultraconservador Renan Santos (2,24 %), por ahora aseguran que no respaldarán a ninguno de los dos en la segunda vuelta.
Hoje, a nossa Constituição Federal completa 38 anos.
Um bom momento para lembrar as palavras escolhidas pelos constituintes para abrir a Constituição de 1988: liberdade, segurança, bem-estar, desenvolvimento, igualdade e justiça.
Falaram em uma sociedade fraterna, plural e sem preconceitos, fundada na harmonia social e entre os Poderes.
A Constituição não pertence à direita nem à esquerda. Pertence ao povo brasileiro.
E há 38 anos, ela terminou seu Preâmbulo com uma expressão que também diz muito sobre a nossa história:
“Sob a proteção de Deus”.
Que Deus continue abençoando o Brasil e nos dê sabedoria para preservar a liberdade, a democracia e a paz entre os brasileiros.
— Flávio Bolsonaro (@FlavioBolsonaro) October 6, 2026
Flávio Bolsonaro recibió este lunes el respaldo explícito del expresidente Michel Temer (2016-2018), quien afirmó que Brasil «busca un rumbo distinto» al que propone Lula.
El apoyo de Temer no sorprendió dada su animadversión hacia Lula, a quien ha calificado de «golpista» en múltiples ocasiones por haber asumido el poder tras la destitución de Dilma Rousseff en 2016.
Desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también se refirió a los comicios brasileños y definió la ventaja de Flávio Bolsonaro como «una gran victoria».
«Es una gran victoria. Ajustada, pero es una gran victoria. Increíble, de verdad», respondió a la prensa en la Casa Blanca al ser consultado por la ventaja de Bolsonaro en la primera vuelta.
El resultado fue recibido con entusiasmo por los mercados financieros, que esperan que una eventual victoria de Bolsonaro impulse políticas más favorables a las empresas.
La bolsa de São Paulo cerró con un fuerte avance del 7,70 % y marcó un récord histórico, en los 206.911 puntos, mientras que en el mercado de divisas el real se apreció un 4,11 % frente al dólar, que terminó cotizando a 5,00 reales en el mercado cambiario comercial brasileño.
Bolsonaro aparece como el preferido por los inversores, por sus promesas de reducir el gasto público, bajar impuestos y privatizar empresas estatales.
O que está em jogo é o futuro das políticas de inclusão social deste país. E não se engane: quando o foco é cortar direitos e reduzir políticas públicas, a conta pesa justamente sobre quem mais precisa. É tirar de quem tem menos para proteger os privilégios de quem já tem mais. https://t.co/cWZGVu1pXM
— Lula (@LulaOficial) October 6, 2026
Por su parte, Lula ha defendido mantener un fuerte gasto en políticas sociales, aumentar la carga impositiva sobre los más ricos y rechazar las privatizaciones.
Las acciones de la petrolera estatal Petrobras, la mayor compañía del país, fueron de las más beneficiadas y se dispararon un 8,1 %, alcanzando su mayor cotización histórica en la bolsa, pese a la caída del precio internacional del crudo.
Los inversores aún recuerdan la época del Gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022), cuando la estatal distribuía elevados dividendos entre sus accionistas.
La distribución de beneficios se redujo durante la administración de Lula, que priorizó aumentar la inversión en la exploración de nuevos yacimientos y en la refinería.




